“En febrero escuchamos la noticia de que había un virus en China, pero con información limitada, nos hicimos a la idea de que con los 25 días que pasaríamos en el Caribe se acabaría”.

Elena Manighetti.

En 2017 la pareja conformada por Elena Manighetti y Ryan Osborne planifica tomarse unas vacaciones de trabajos, hacerse de un bote y viajar por el mundo sin saber lo que estaba por venir.

La pareja se dispuso a viajar por el mundo a través de un pequeño bote sin perder el contacto con su familia, pero con la condición de que ninguno solo de sus familiares les mencionara ni una sola mala noticia.

Estuvieron viajando a través del océano Atlántico desde las islas Canarias hacia el Caribe el pasado mes de marzo, justo cuando el coronavirus comenzaba a esparcirse por el mundo.

Después de 25 días en el océano y muy poca comunicación con el mundo exterior, la pareja se dispone a atracar en una pequeña isla.

Sin embargo la isla los recibe con la sorpresa de que sus puertos están cerrados y se dan cuenta de que el mundo se encuentra en medio de una pandemia global.

“En febrero escuchamos la noticia de que había un virus en China, pero con información limitada, nos hicimos a la idea de que con los 25 días que pasaríamos en el Caribe se acabaría”.

Dijo Elena.

“Cuando llegamos nos dimos cuenta de que no había terminado y de que el mundo entero ya estaba infectado”.

Añadio Ryan.

El dúo estuvo en el océano la mayor parte del tiempo mientras la contingencia del coronavirus comenzaba alrededor del mundo, con un acceso limitado de Internet y escaso contacto con sus familias y amigos, el para no tenia ni idea de cuan seria se había vuelto la situación.

Elena proviene de una familia de Lombardy, la región más afectada de Italia.

Ryan pensaba que al atracar en los muelles y verlos cerrados era por las medidas en caso de que llegara algún turista infectado.

De vuelta al bote, la pareja viajo a Granada donde finalmente dieron con un área con buena recepción a Internet para darse cuenta que era lo que sucedía en el mundo.

“Una amiga de nosotros se encontraba en Saint Vincent, donde estábamos planeando viajar. Nos mantuvimos en contacto con ella por unas 10 horas antes de ir y atracar”.

“Ella nos dijo que si íbamos nos negarían la entrada debido a que soy italiana, incluso si no he pisado mi país en meses,” cuenta Elena.

Por suerte el bote fue rastreado por señal GPS, y dar a conocer su historia para permanecer en tierra firme.

 “No queremos dejar Saint Vincent ahora que todo esta cerrado, nos quedaremos aquí un tiempo planeando como volver antes de que la temporada de huracanes inicie en junio”. Aunque por ahora la situación presenta gran incertidumbre.

Con información de BBC News.