Imagen de la conmovedora reunión. Foto especial:

El gobierno de Escocia otorgó permisos especiales para que algunas personas pudieran continuar con sus labores, fue así que Scott Sneddon, de 50 años pudo seguir laborando en el exterior, sin embargo, ese mismo privilegio trajo consigo algunas consecuencias.

Scott debió alejarse de su familia para reducir el riesgo de contagio, aunque  no podría acercarse a su pequeña hija Mila, quien cuenta con 4 años de edad y padece leucemia.

Durante 5 largas semanas, Scott y Mila pudieron convivir a través de la ventana de la cocina. El hombre iba hasta su hogar en donde lo esperaba su hija sentada a un lado de la ventana.

Hace semanas, su compañía le otorgó un permiso especial para dejar de trabajar, no obstante, tuvo que permanecer en aislamiento durante 15 días para asegurarse que no tenía covid-19. Durante ese periodo, solo pudo hablar por teléfono con su hija.

Tiempo después, este 7 de mayo regresó a la ventana donde conversaba con su hija. Primero se vieron el uno al otro, y a los pocos segundos el hombre pudo entrar para recibir los abrazos de su hija.

La pequeña, quien fue diagnosticada con leucemia podrá continuar con su tratamiento al lado de su padre.