Gilberto Castillo, Bolero

Don Gilberto, 73 años de edad y 66 como bolero en Monclova lucha por ganarse la vida todos los días como bolero desde hace 66 años

La ciudad de Monclova obtuvo un respiro con la re apertura de paulatina de la Zona Centro y sus comercios, aún es su horario restringido.

Para Gilberto Castillo Flores, el regresar a su oficio de bolero ha significado una etapa difícil, pues  aunque con mucho empeño se levanta todos los días, los clientes han bajado drásticamente, al punto de solo tener de dos  a tres clientes al día, cuando le va bien.

Sin embargo existen días que al solo cobrar 20 pesos por la boleada, solo le alcanza para el regreso en camión a casa.

“Está muy difícil la situación, a veces damos solo dos o tres boleadas y es todo, esperamos que abran las cantinas y los comercios, porque de ahí también viene gente, pero no nos queda de otra más que echarles ganas, puro para delante, no se valen rajaderas!, señaló son Gilberto.

“Echándole ganas no nos queda más”. Son las palabras de don Gilberto que a sus 73 años y 66 años dedicándose a este oficio que inicio desde que estudiaba la primaria a los 7 años.

“A hora nada más vino un muchacho que trabaja en la hacienda por allá ´para la del Rio, pero nada más, a horita ya nada más quedamos tres, y pues esperando a ver si sale otra boleadia, pero ojala y ya se componga esto”.

Y cuando el futuro es incierto busca en al trabajo la solución a los problemas que la vida le presenta.

“Pues ahí la vamos haciendo con frijolito y sopa, y pues ahí de vez en cuando un aguacatito, para como dicen: darle sabor al caldo, pero de los chiquitos, porque los grandes cuestas más de 25, y pues no, mejor unos de esos chiquitos ya completas más, pero pues echándole ganas”.

Estas son las palabras de don Gilberto Castillo Flores quien desde su humildad concedió la entrevista, en la plaza Alonso de León a espaldas de la Presidencia Municipal.

El sus recuerdos se dibuja el tiempo que ha pasado, en sus ojos la experiencia que la vida le otorga, en sus palabras la certeza de que la vida es una lucha.

Despedida.