Un regalo caído del cielo. Foto especial:

Rhoda Munro, una pastora del Reino Unido, recibió un regalo totalmente inesperado cuando navegaba a una isla en búsqueda de ovejas.

En su trayecto, se topó con un bote cubierto por algas en medio de la nada. Luego de notificárselo a la Guardia Costera, se dio a conocer que el barco tenía un valor de 50 mil libras, el equivalente a 62 mil dólares americanos.

Supuestamente, el bote había sido perdido durante una tormenta mientras era transportado desde un astillero en Dinamarca.

Como el seguro ya se había pagado, la mujer pudo quedarse con la embarcación que solo contaba con un pequeño agujero en uno de sus costados.