Elementos de seguridad custodiando las afueras de la Casa Blanca. Foto especial:

Varios de los funcionarios del Pentágono, han expresado una ‘profunda y creciente’ incomodidad desde antes de que el presidente de los Estados Unidos, anunciara este pasado lunes 1 de junio, que estaría dispuesto a hacer un despliegue de fuerzas armadas para acabar con las manifestaciones por la muerte de George Floyd.

Durante ese mismo lunes, mientras Trump se disponía a dar su discurso para anunciar la orden del despliegue militar en la Casa Blanca, se escucharon varias detonaciones provenientes del uso de gas lacrimógeno por parte de las fuerzas policíacas que custodiaban el área contra un grupo de manifestantes ‘pacíficos’.

Es por esto que el mandatario anunció que si los líderes estatales y municipales no podían controlar esta situación, invocaría la Ley de Insurrección para suprimir el desorden civil.

Sin embargo, algunos miembros del Pentágono no están de acuerdo con realizar un despliegue de fuerzas armadas en el territorio estadounidense y han tratado de convencer al presidente de que la situación aún no requiere la participación de los uniformados.

Thomas Carden, ayudante general de la Guardia Nacional de Georgia, mencionó que la gente no debería tener que ser controlada por soldados uniformados argumentando lo siguiente:

“Creo que en Estados Unidos no deberíamos acostumbrarnos o aceptar que miembros uniformados de cualquier tipo del servicio militar se pongan en una posición en la que tengan que proteger a la gente dentro de Estados Unidos, estamos contentos y honrados de hacerlo, esto es una señal de los tiempos en que necesitamos mejorar como país”.