Ciberdelincuentes filtran vídeos íntimos de usuarios robadas de 50 mil cámaras de seguridad doméstica

Ciberdelincuentes filtran vídeos íntimos de usuarios robadas de 50 mil cámaras de seguridad doméstica Foto Especial

Un grupo de Ciberdelincuentes usaron alrededor de 50 mil cámaras de seguridad domésticas para robar imágenes y vídeos en situaciones privadas de usuarios.

A través de un comunicado, ESET informó que algunos de los vídeos fueron robados en Canadá, Tailandia, Singapur y Corea del Sur.

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Ciberdelincuentes filtran vídeos íntimos de usuarios robadas de 50 mil cámaras de seguridad doméstica
Ciberdelincuentes filtran vídeos íntimos de usuarios robadas de 50 mil cámaras de seguridad doméstica

 Los delincuentes subieron algunos vídeos a sitios web de pornografía, cuyas duraciones varían de uno a veinte minutos y muestran a personas de diferentes edades en situaciones de desnudez o situaciones íntimas.

 Aseguran los criminales que compartieron imágenes robadas con más de 70 usuarios que pagaron 150 dólares por obtener acceso de por vida el material.

“El grupo de Ciberdelincuentes ofrecieron una muestra gratuita para dar mayor credibilidad a sus afirmaciones, donde contenía más de 4 mil clips e imágenes en 700 megabytes de datos”.

 Esto es un claro recordatorio de que cuando las cámaras son conectadas a internet deben ser instaladas correctamente teniendo en cuenta la seguridad, comentó el especialista en seguridad de ESET, Jake Moore.

“Esperamos que el incidente sirva para que las personas tomen las precauciones de seguridad correspondientes al configurar sus cámaras inteligentes”.

Las cámaras conectadas a Internet no son inmunes a las vulnerabilidades de seguridad, incluso hace unos meses, se dio a conocer sobre la existencia de 3.5 millones de cámaras de todo el mundo que eran susceptibles de ser comprometidas por actores maliciosos debido a una serie de fallas de seguridad.

El año pasado, los investigadores de ESET identificaron una serie de vulnerabilidades en una cámara en la nube de D-Link que podría haber permitido a los atacantes interceptar la transmisión de video”.

Es posible que los usuarios hayan mantenido la contraseña predeterminada con la que el dispositivo vino de fábrica y la misma no sería difícil de obtener para alguien con malas intenciones.

“Puede también que haya usuarios que subestimaron la necesidad de una contraseña o de utilizar una frase como contraseña que sea segura y única para un “simple” dispositivo