Tras una investigación, el sheriff del condado de Los Ángeles, Alex Villanueva, reveló que al momento del accidente de Tiger Woods, el golfista conducía a casi 65 kilómetros por hora por encima del límite de velocidad cuando chocó.

El límite de la velocidad de la zona era de 70 kilómetros por hora y Woods llegó a alcanzar velocidad de entre 135 y 140 kilómetros por hora y al momento del impacto rondaba los 120, reveló en conferencia de prensa Villanueva.

“El principal factor causal de la colisión fue la conducción a una velocidad insegura para las condiciones de la carretera y la incapacidad de agarrar la curva”, abundó el sheriff, quien destacó que las cosas no fueron más graves gracias a que Woods llevaba el cinturón de seguridad.

Por el accidente no se presentarán cargos penales, pero la leyenda californiana será citada por faltar con los límites de velocidad.

Woods ya se encuentra en recuperación en su casa, pero por el grado de lesiones los médicos han pronosticado una recuperación extremadamente difícil pues sufrió una fractura expuesta y múltiple en la pierna derecha.