POZA DE LA BECERRA

Trámites previos a la compra se habrían hecho con documentos falsos denuncia abogado Foto Especial

El Museo del Desierto fue condenado por una jueza civil a devolver la Poza de la Becerra a sus legítimos dueños y a pagarles el equivalente a la renta mensual a valor comercial por los años que ocupó el predio, al comprobarse que lo adquirió de manera ilegal.

Desde 2012, el MUDE era el aparente propietario de ese sitio, en Cuatro Ciénegas, derivado de una compraventa celebrada el 27 de septiembre de ese año.

Juan Carlos Pérez Salazar, abogado de Alfonso Rivas Cantú, albacea de los bienes de Margarita González Gutiérrez viuda de Cantú, real dueña de la Poza de la Becerra, finada el 19 de enero de 2010, dijo que la cantidad por la condena judicial es de alrededor de 1.2 millones de pesos por año, sin considerar actualizaciones.

Consecuentemente, la compraventa entre el MUDE y el vendedor Luis Lauro Cantú Rivas, celebrada ante José Antonio Juaristi, Notario Público número 15, de Monclova, también fue invalidada, así como la respectiva escritura pública.

El abogado Pérez Salazar denunció una serie de irregularidades adicionales en torno al caso, como por ejemplo que no existe documentación que compruebe el pago que por el inmueble hizo Amigos del Desierto, asociación que administra al MUDE.