El drama y la angustia del

El drama y la angustia del "éxodo" de los migrantes EXCLUSIVA

La batalla de sus sueños pende de una cuerda larga sobre el caudaloso Río Bravo, hay que sujetarse bien de ella si se pretende llegar a l otro extremo.

Hombre mujeres y niños de todas las edades deben pasar por este riego si quieren llegar al lado mexicano, el único lugar donde se puede conseguir el alimento.

Uno a uno van pasando de lado a lado, sin embrago los menos experimentados, los jóvenes y los niños corren el peligro de ser arrastrado por una corriente acelerada a escasos 3 metros de la orilla del lado americano.

Salva vidas.

Los jóvenes y fuertes se quedan en la orilla del río sujetando la cuerda y listos para lanzarse en caso de que alguna persona sea arrastrada por la corriente.

En ese momento los gritos desesperados son el sonido de alerta de que alguien ha soltado la cuerda que los mantiene en el camino.

Entre dos o tres personas se apresuran para sacarlos del agua antes de que se alejen demasiado, el ambiente en sus semblantes se ha vuelto más te so desde su llegada.

La valsa.

Con ingenio improvisan una valsa de plástico, en ella solo se podrá trasladar a los más pequeños que al otros lado  del río alguien los jalara para llegar sanos y salvos, algunos otros son trasladados en los hombros de sus padres, pero eso no da certeza de llegar a salvo.

Lasta valsa se convierte en el salvo conducto de los niños y los bebés.

Aferrarse a un sueño

La mayor parte de los migrantes son Haitianos, ellos han legado desde chile pasando por Centroamérica llegando hasta la frontera de México con Estado Unidos, del otro lado un impresionante cerco de seguridad, les informa que nos son bien recibidos, pero el regresar a su país de origen no es una opción.

Y así de nueva cuenta una vez más deben aferrarse a un sueño, a ese sueño que en esta ocasión pende de una cuerda, en el último tramo de éxodo migrante.