Arqueólogos del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) han encontrado vestigios de una antigua actividad apícola maya en el Tramo 6 del Tren Maya, en la región de Los Lagos, Quintana Roo.
El hallazgo consiste en tres tapas de jobón, elaboradas con piedra caliza y que datan del periodo Posclásico (950-1539 d.C.). Las tapas, que se utilizaban para cubrir colmenas, son evidencia de la meliponicultura, una práctica ancestral de cría de abejas sin aguijón que era común entre los mayas.
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La apicultura era una parte importante de la vida cotidiana de los mayas. La miel se utilizaba como alimento, como ofrenda en ceremonias religiosas y como objeto de intercambio comercial. Los códices mayas, como el Madrid y el Tro-Cortesiano, y algunas crónicas de Indias, describen la importancia de la miel para esta cultura.
Las tapas de jobón fueron descubiertas durante trabajos de salvamento arqueológico en el Tramo 6 del Tren Maya. Los arqueólogos estaban excavando lo que creían que era una albarrada cuando encontraron las tapas. Este descubrimiento les llevó a concluir que el sitio era en realidad un meliponario maya.
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El hallazgo de las tapas de jobón es importante porque confirma que la meliponicultura maya se practicaba en una amplia región de la península de Yucatán, incluyendo el sur de Quintana Roo. Este descubrimiento también proporciona información valiosa sobre la forma en que los mayas criaban abejas sin aguijón.
Además de las tapas de jobón, los arqueólogos también encontraron otros materiales arqueológicos en el sitio, como cerámica, lítica y sílex. Estos hallazgos proporcionan más información sobre la vida cotidiana de las personas que habitaban el área en la época prehispánica.

