El sector de hidrocarburos en la Región Centro inició junio con una marcada estabilidad en los precios de los combustibles, aunque enfrenta una preocupante disminución del 20% en las ventas. Juan Gerardo Oyervides Rodríguez, empresario del ramo, señaló que este fenómeno deriva de las condiciones económicas actuales, aunque confía en que las nuevas inversiones regionales impulsen una recuperación próxima.
De acuerdo con información de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el monitoreo constante permite identificar las variaciones en el mercado nacional. Oyervides explicó que la tendencia a la baja en el consumo ha impactado directamente a las estaciones de servicio, quienes esperan que la llegada de nuevas empresas reactive la movilidad económica y la demanda de energéticos.
Estabilidad en los precios de los combustibles y gasolina magna
El empresario indicó que, pese a las dificultades financieras, el precio de la gasolina magna se ha mantenido estable en alrededor de 24 pesos por litro. Esta medida busca evitar incrementos que afectarían de manera directa a los consumidores y a los sectores productivos de la entidad.
Oyervides Rodríguez detalló que los precios de los combustibles, específicamente de la gasolina verde, no han sufrido cambios desde hace mes y medio. Mantener este nivel representa un esfuerzo importante, ya que, sin los mecanismos actuales de control, el costo real por litro podría alcanzar los 28 pesos debido a la carga fiscal y costos operativos.
Impacto del diésel en la canasta básica
Respecto al diésel, el panorama es más complejo. Al ser el insumo principal para el transporte de mercancías y alimentos, cualquier variación en los precios de los combustibles de carga repercute de inmediato en el costo final de los productos básicos. Se estima que el valor del diésel influye entre un 10% y 15% en el precio de la canasta básica.
Actualmente, el diésel ronda los 30 pesos por litro. El sector empresarial advierte que un aumento adicional en estos precios de los combustibles generaría complicaciones críticas para las empresas, limitando su capacidad de ajuste salarial y elevando la inflación local.
Finalmente, en cuanto al gas LP, se reportó una estabilidad con variaciones de apenas centavos. Sin embargo, el consumo doméstico también refleja la crisis, con una caída en ventas de hasta el 20% en comparación con años anteriores, lo que confirma una mayor cautela en el gasto de las familias mexicanas.

