Las recientes lluvias registradas en la Región Centro de Coahuila generaron condiciones favorables para la proliferación del gusano barrenador del ganado (GBG), una situación que obliga a los productores pecuarios a reforzar la vigilancia sanitaria de sus hatos y aumentar las medidas preventivas para evitar afectaciones económicas y pérdidas de animales.
Así lo advirtió Marco Antonio Rodríguez Galaz, presidente de la Asociación Ganadera Regional de Castaños, quien explicó que la combinación de humedad y altas temperaturas crea un ambiente ideal para la reproducción de la mosca responsable de depositar las larvas que provocan esta enfermedad.
El dirigente ganadero señaló que durante el inicio de la temporada de lluvias también se incrementa la presencia de ectoparásitos, principalmente garrapatas, las cuales generan heridas en el ganado. Estas lesiones se convierten en puntos vulnerables donde la mosca puede depositar sus huevecillos, dando origen al desarrollo del gusano barrenador.
Indicó que las zonas donde habitualmente se concentran las garrapatas son la base de la cola, las ingles, axilas y otras áreas con pliegues de piel, por lo que recomendó revisar cuidadosamente esas partes de los animales para detectar oportunamente cualquier lesión o infestación.
Gusano barrenador exige mayor vigilancia en ranchos
Rodríguez Galaz explicó que la actual temporada coincide además con la época de nacimientos en muchos ranchos ganaderos, lo que incrementa la necesidad de supervisar constantemente a los becerros recién nacidos, especialmente en el proceso de cicatrización del ombligo.
Detalló que, además de la aplicación de productos antiparasitarios como ivermectina y otros tratamientos inyectables, es necesario realizar curaciones tópicas con medicamentos especializados para eliminar larvas y prevenir infecciones.
Precisó que los encargados de los ranchos deben portar de manera permanente botiquines con pomadas cicatrizantes, antisépticos y productos conocidos comúnmente como matacresas, los cuales ayudan a combatir posibles infestaciones cuando se detectan heridas en los animales.
El dirigente señaló que el principal reto se presenta en las zonas de agostadero, donde el ganado permanece disperso en grandes extensiones de terreno y resulta más complicado realizar inspecciones frecuentes. En contraste, explicó que los animales mantenidos en sistemas más intensivos reciben vigilancia constante y presentan menor riesgo de desarrollar infestaciones sin ser detectadas.
Gusano barrenador incrementa gastos de producción
El presidente de la Asociación Ganadera Regional de Castaños reconoció que el reforzamiento de las medidas sanitarias representa un incremento significativo en los costos de producción para los ganaderos.
Explicó que el gasto adicional no solamente corresponde a medicamentos y productos veterinarios, sino también al aumento en la mano de obra y en las labores de supervisión de los animales. Señaló que ahora resulta necesario reunir y revisar el ganado con mayor frecuencia para detectar oportunamente cualquier problema.
Añadió que las recomendaciones técnicas apuntan a realizar inspecciones periódicas, incluso mensuales, lo que implica mayores recorridos en los ranchos, más tiempo de trabajo para los vaqueros y un aumento en los costos operativos.
Rodríguez Galaz informó además que a nivel nacional los casos confirmados de gusano barrenador ya superan los dos mil registros, situación que mantiene en alerta al sector pecuario del país. Aunque no contaba con cifras actualizadas para Coahuila, insistió en que la prevención y la vigilancia permanente son actualmente las herramientas más importantes para evitar la propagación de la plaga.
Finalmente, hizo un llamado a los productores de la región para extremar precauciones durante esta temporada de lluvias, debido a que las condiciones de humedad podrían favorecer la aparición de nuevos casos de gusano barrenador en diferentes zonas ganaderas del estado.

