La lluvia atípica registrada el lunes por la mañana en diversas regiones de Coahuila dejó inundaciones, daños en viviendas, vehículos y negocios, además de evidenciar una realidad preocupante: únicamente el 10 por ciento de las viviendas cuentan con seguros que protejan el patrimonio familiar contra fenómenos hidrometeorológicos. En contraste, entre el 25 y el 30 por ciento de las industrias y comercios disponen de este tipo de coberturas, informó Arturo Cabrera Barrón, integrante de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
El especialista explicó que los seguros con cobertura de fenómenos hidrometeorológicos amparan afectaciones ocasionadas por inundaciones, granizadas, vientos intensos, tormentas y otros eventos climatológicos que cada vez se presentan con mayor frecuencia y severidad en distintas regiones del país.
Detalló que las reclamaciones más comunes después de lluvias extraordinarias corresponden a daños en vehículos afectados por inundaciones, así como por la caída de árboles, bardas o estructuras debilitadas por las precipitaciones. Señaló que este tipo de daños generalmente se encuentran cubiertos cuando los propietarios cuentan con la póliza adecuada.
La contingencia registrada esta semana en Coahuila dejó diversos reportes de vehículos averiados, viviendas afectadas y estructuras dañadas por la acumulación de agua, situaciones que pueden representar pérdidas económicas importantes para las familias que no cuentan con algún mecanismo de protección financiera.
Comercios e industrias muestran mayor cultura de aseguramiento
Cabrera Barrón indicó que el nivel de aseguramiento es considerablemente mayor entre las empresas y establecimientos comerciales. Explicó que entre el 25 y el 30 por ciento de las industrias y negocios cuentan con coberturas contra fenómenos hidrometeorológicos, aunque reconoció que todavía existe una amplia cantidad de empresas expuestas a pérdidas económicas derivadas de contingencias climatológicas.
Precisó que estas pólizas permiten cubrir daños estructurales en inmuebles, pérdidas en inventarios, afectaciones a equipos y maquinaria, así como otros perjuicios ocasionados por inundaciones o eventos meteorológicos extremos.
Añadió que los seguros también contemplan esquemas de responsabilidad civil para responder por daños a terceros. Por ejemplo, si un árbol o una barda colapsan debido a las lluvias y afectan vehículos, propiedades vecinas o incluso personas, la cobertura puede responder por las indemnizaciones correspondientes.
Respecto a casos como el colapso de techos o estructuras, explicó que las aseguradoras realizan una evaluación técnica y toman en cuenta los dictámenes emitidos por Protección Civil para determinar si el daño fue provocado por una falla estructural previa o directamente por las precipitaciones extraordinarias.
Aumentan riesgos por fenómenos meteorológicos extremos
El representante de la AMIS advirtió que los fenómenos meteorológicos extremos se presentan cada vez con mayor frecuencia y con impactos más severos, por lo que recomendó a propietarios de viviendas, comercios e industrias revisar las coberturas de sus pólizas y considerar la contratación de seguros especializados.
Señaló que transferir los riesgos a una compañía aseguradora permite reducir el impacto económico de contingencias como las registradas recientemente en Coahuila, donde las lluvias extraordinarias provocaron afectaciones en distintos municipios.
Finalmente, destacó que el bajo porcentaje de viviendas aseguradas representa un reto importante para la cultura de prevención patrimonial en México, especialmente ante escenarios climáticos cada vez más impredecibles. Mientras nueve de cada diez hogares carecen de protección contra inundaciones y otros fenómenos hidrometeorológicos, las empresas muestran una mayor conciencia sobre la necesidad de proteger sus bienes frente a este tipo de riesgos.

