El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no habrá impunidad con ningún caso de corrupción de altos funcionarios que hayan pertenecido a administraciones pasadas, “no se protege a nadie”.
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El mandatario dijo que, aunque respeta la autonomía de la Fiscalía General de la República (FGR), su gobierno no se queda callado cuando se trata de exhibir a presuntos delincuentes, “no hay nada que temer”.
López Obrador dijo que, por este motivo, se investiga sobre el caso de Genaro García Luna, aun y cuando este lleva su proceso legal en Estados Unidos, “también en México hay expedientes abiertos y lo mismo del señor Cárdenas Palomino y del señor Pequeño”.
El jefe ejecutivo dijo que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) presentó denuncias sobre estos dos exfuncionarios, “está abierto el proceso y quedan funcionarios de ese grupo en el actual gobierno y la instrucción es que no se proteja a nadie y considero que va a suceder lo mismo en el caso de la fiscalía, porque le tengo confianza al fiscal”.
Añadió que concluyeron los tiempos de privilegios para los servidores públicos, pues afirmó que en anteriores administraciones solo se castigaba al que no tenía influenzas o peso político, “ahora se castiga por parejo a quienes cometen delitos”.
Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García fueron acusados de narcotráfico por el departamento de Justicia de Estados Unido.
Los dos funcionarios cercanos a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública (SSP) federal durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón fueron señalados por recibir sobornos “multimillonarios” por parte de la delincuencia organizada.

