Este lunes, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, compareció ante la Cámara de Senadores, donde presentó un informe a detalle de las medidas aplicadas por la actual administración a fin de controlar la epidemia de COVID-19, que hasta el momento registra 817 mil 503 casos acumulados y 83 mil 781 muertes a causa de este virus.
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Ante los senadores y senadoras, el Dr. López-Gatell hizo un recuento de las medidas aplicadas y explicó la manera en la que él considera que la estrategia de salud pública ante la academia ha tenido éxito en minimizar el impacto de contagios en la población.
El funcionario reiteró el avance y las medidas que se han aplicado sobre la epidemia en el país, se hicieron tomando en cuenta la desigualdad social presente en México; por ejemplo las carencias económicas así como el desigual acceso a servicios de salud que viven los mexicanos desde hace varias décadas.
Entonces López-Gatell empezó señalando cifras del Coneval que indican que el 42% de los mexicanos viven en situación de pobreza, es decir, 52 millones de personas. De esa cifra, continuó, 9.3 millones viven en pobreza extrema. “Este es el status quo en el que México enfrentó la pandemia del COVID-19”, reiteró.
Así que, antes de pasar de lleno al tema de la pandemia, resaltó la reestructuración normativa en lo referente a la salud pública, que ya se tenía contemplada según explicó, y que con la epidemia se refrendó la necesidad de contar con nuevos recursos como, por ejemplo, un Centro Nacional de Inteligencia en Salud o un Centro Nacional de Emergencias en Salud, entre otros.
“Consideramos que a lo largo de estos meses, aunque es entendible desde un punto de vista sociológico que afloren actitudes, respuestas, comportamientos no favorables a la unidad, a la serenidad (…) es entendible porque la vida del país también comprende intereses políticos y económicos. Pero no debemos tener duda de que México fue uno de los pocos países que decidió tener una conducción científica de la pandemia, lejano de los intereses políticos o las coyunturas del momento”, indicó el subsecretario de Salud.
“Nuestro enfoque es la sociedad, ¿por qué? porque esto es un fenómeno social. Aunque a nivel personal cada uno tiene la inquietud de protegerse a sí mismo y esto ha llevado a actitudes defensivas de pensar en el cubrebocas, en la distancia, en el lavado de manos, como si fuera un asunto en el que cada quien tiene que protegerse en lo individual. Pero no es así. Científicamente la salud pública es una disciplina social y por lo tanto debemos de abordarla desde una visión social”, destacó López-Gatell en referencia a las constantes críticas hacia la estrategia que encabeza, casi siempre señalando la falta de localización y tratamiento individual de los contagios del nuevo coronavirus.
Por otro lado, ante las pancartas de desacreditación y burla contra el epidemiólogo por parte de diferentes senadores de oposición, quienes consideraron como ineficiente la respuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador a la epidemia, López-Gatell respondió que cuando el COVID-19 llegó a México, se presentó ante una situación precaria en el sistema de salud nacional, incluso mencionó que administraciones pasadas dejaron inconclusos e inservibles hospitales en diferentes partes del país.
“Logramos aumentar la capacidad del personal; más de 51 mil miembros del personal de salud fueron contratados y entrenados para solventar la respuesta (a la pandemia)”, remarcó el funcionario.
“El respeto y la solidaridad social es indispensable para una respuesta efectiva (…) sin haber ejecutado acciones administrativas, y mucho menos el uso de la fuerza pública logramos reducciones de la movilidad y el uso del espacio público, semejantes y en algunos casos superiores a muchos de los países que han utilizado incluso la policía o las fuerzas armadas, para ejercer la presión y obligar a las personas a usar el cubrebocas o a quedarse en casa”, agregó.

