Francia adelanta el toque de queda

Francia adelanta el toque de queda Foto especial.

El Gobierno francés ha anunciado nuevas medidas restrictivas de la vida social ante la inquietud de un agravamiento de la situación epidémica debido a la evolución de la covid-19 en países vecinos, que registran ahora cifras mucho peores.

El primer ministro, Jean Castex, compareció junto a los otros ministros directamente implicados en esta crisis para presentar estas medidas, entre las que se encontraba el adelanto del toque de queda nocturno en el conjunto del país de las 20:00 horas actuales a las 18:00 horas. El toque de queda nacional entrará en vigor a partir de este sábado y estará impuesto durante, al menos 15 días.

Jean Castex mostró un mapa de Europa con los países coloreados en rojo, naranja y amarillo dependiendo de la crítica situación de la pandemia.

Asimismo, el “premier” francés agradeció a los ciudadanos el esfuerzo que realizaron durante las navidades. “Los primeros datos de los que disponemos muestran que hemos podido pasar las fiestas de fin de año sin un repunte epidémico”, dijo Castex.

Según el “premier”, la situación está bajo control, pero sigue siendo muy frágil.

También informó de que la nueva cepa es un 30-40% más contagiosa entre los jóvenes.

Ese avance a las 18:00 horas ya se está aplicando en 23 departamentos del país, aquellos en los que se constataba una mayor incidencia. Los primeros resultados del dispositivo muestran una ralentización, según el Ejecutivo.

Eso sí, Jean Castex no decretó un nuevo confinamiento porque por ahora el número de casos en Francia no se está disparando y se encuentra muy lejos de los picos de octubre (se llegó a pasar de 60.000 algún día), cuando empezó el segundo confinamiento que se prolongó hasta el 15 de diciembre.

El miércoles se comunicaron 23.852 nuevos contagios en 24 horas y 232 muertes adicionales, con lo que se superó el listón de los 69.000 fallecimientos (69.031) desde el inicio de la pandemia.

En cualquier caso, hay varios elementos de inquietud, en primer lugar el temor de que se reproduzca en Francia el escenario de rápida propagación de la variante británica del coronavirus, mucho más contagiosa. Un estudio realizado la semana pasada mostró que un 1% de los positivos en el país correspondían a esa cepa.

Además, aunque no haya una explosión de nuevos casos, la tendencia es ascendente. Se ha pasado a una media de unos 20.000 contagios diarios, frente a los 10.000 que había a comienzos de diciembre.

Eso se deja sentir en los hospitales, donde el número de camas ocupadas por enfermos de covid se mantiene prácticamente estancado a un nivel elevado, algo por debajo de las 25.000 (24.769 el miércoles) desde hace varias semanas.