PRI COAHUILA

Con ese dinero podría comprar 225 mil dosis de vacunas contra COVID Foto Especial

El dirigente del PRI en Coahuila, Rodrigo Fuentes Ávila, lamentó que durante la peor crisis de salud, seguridad y economía que vive México, el presidente López Obrador haga un anuncio para invertir 89 millones de pesos en la remodelación de un estadio de béisbol que pertenece a su hermano Pío López.

Esta es una acción carente de sensibilidad social, empatía y hasta sentido común, lo que demuestra que el presidente actúa incluso de manera cínica, pues sabe que se vive una emergencia en materia de salud pública.

Fuentes Ávila, señaló que este recurso alcanzaría para comprar 225 mil dosis de vacunas de la empresa Pfizer contra el Covid-19, considerando que cada vacuna tiene un costo aproximado de 20 dólares.

“Mientras que los mexicanos creemos que lo hemos visto todo, el presidente no deja de sorprendernos con este tipo de acciones, que rayan en nepotismo y corrupción”, recalcó Fuentes Ávila, “el presidente está cegado por la soberbia y pareciera que vive en otro México, que no conoce las verdaderas necesidades del país, le falta sensibilidad y mucho sentido común”.

Según información dada a conocer por Mexicanos Unidos contra la Corrupción, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), asignó un contrato por 89 millones de pesos para la renovación del estadio del equipo de béisbol Guacamayas de Palenque, cuyo fundador y directivo es Pio López Obrador, hermano del presidente de México.

Cabe señalar que el año pasado fueron dadas a conocer una serie de grabaciones donde ese mismo hermano del Presidente recibió paquetes de dinero en efectivo como parte de un financiamiento presuntamente ilegal hacia el partido político Morena.

“El presidente ha olvidado al campo, a las mujeres, a los niños con cáncer”, recalcó Rodrigo Fuentes Ávila, “los pequeños comercios, aquellas personas que con su esfuerzo generan empleo esperan, como sucede en otros países, acciones concretas de su gobierno para atender la emergencia, pero esto no sucede en México.

“Destinar 89 millones de pesos para remodelar el estadio de su hermano es un verdadero insulto cuando esos mismos recursos podrían salvar vidas, pero las prioridades del presidente son otras, de tal forma que no mentir, no robar y no traicionar, quedaron solo en palabrería hueca de campaña”.