Laboró 38 años en el Museo Nacional de Antropología, en el área de técnicos profesionales.
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El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) lamenta el sensible fallecimiento de Lydia Salazar Medina (1954-2021), trabajadora jubilada y destacada activista sindical, quien fuera parte de los pioneros de la delegación gremial D-III-24 de Administrativos Técnicos y Manuales, ahora parte del Sindicato Nacional de Trabajadores Administrativos, Manuales, Técnicos y Profesionistas (SNTAMTP), Sección Ciudad de México, de la institución.
“Lamento profundamente la muerte de la compañera Lydia Salazar, guerrera indoblegable, luchadora incansable y férrea defensora de los trabajadores, de la justicia y del patrimonio cultural de México”, señaló Diego Prieto Hernández, director general del INAH, al dar a conocer la noticia a través de su cuenta de Twitter.
Por su parte, Pedro Quintino Méndez, profesor investigador en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), la recordó como “una mujer con una gran dignidad, muy solidaria y con una inteligencia que le permitió vincular lo importante de la labor que desempeña el INAH y su proyección en las grandes necesidades de la sociedad mexicana, con relación a la educación y la cultura”.
El académico detalló que, como compañeros en la brega sindical, con Salazar Medina compartió, a mediados de los años ochenta, un comité ejecutivo en el SNTAMTP. “Desempeñó un papel muy importante como trabajadora del INAH, al frente de la organización de los trabajadores administrativos, técnicos y manuales, primero en lo que fuera el Distrito Federal y, paulatinamente, durante todo ese periodo, a partir de una delegación sindical como es la D-III-24, tuvo una labor crucial en el desarrollo de la organización en todo el país.
“La historia de este gremio se explica a partir de una labor constante, decidida, tenaz, de compañeras y compañeros, entre los que destacó Lydia Salazar, cuya labor contribuyó al fortalecimiento del instituto y no solamente a la historia sindical. Gracias a sus acciones y a su compromiso, logró hacer entender que la organización sindical era importante para darle fuerza a la institución y contribuir a su encomienda social: la protección del patrimonio cultural de la nación”, destacó.
En ese sentido, continuó Quintino Méndez, la contribución más importante de Lydia Salazar fue que, gracias a su inteligencia, entendió que la lucha sindical no debía quedarse solo en los reclamos, sino que asumió que el instituto y sus trabajadores tienen una labor y compromiso fundamental ante la nación mexicana.
Lydia fue una mujer apasionada, combativa, de ideas, que siempre estaba dispuesta al debate, y cuya voz retumbaba en las asambleas que realizaban en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología (MNA). Pero su trayectoria no solo se circunscribe al INAH, pues su pasión por lo que sucedía en el país la llevó a militar en la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), organización encabezada por el maestro guerrerense Genaro Vázquez.
El investigador de la ENAH afirmó que se trató de una mujer digna que jugó un papel de primera línea en el INAH. En el MNA, donde laboró 38 años, era reconocida y respetada por sus compañeras y compañeros, así como por las autoridades; muy solidaria, su casa albergó a simpatizantes de provincia que no tenían los recursos suficientes.
Lydia Salazar Medina fue secretaria general de la Delegación Sindical D-III-24, de 1983 a 1985 y de 1995 a 1997. En 2005, participó en un evento realizado en el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, con la ponencia “30 años de la D-III-24”.
En febrero de 2020, en el marco de los 80 años del INAH, fue parte del conversatorio “Diálogos por la memoria”, al lado de miembros de los comités ejecutivos de la ex D-III-24, Sección XI del SNTE, con sede en el Auditorio Fray Bernardino de Sahagún del MNA.

