Aunque ya es mayor y tiene más de 25 años de no saber nada de sus hijas, un padre de familia no pierde la esperanza de poder reencontrarse con ellas y con su esposa, a quien describió como el amor de su vida.
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Esta es la triste historia de Don Eduardo Tinajero Barrales, quien aunque es originario del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, actualmente se encuentra trabajando como taxista en Monterrey, Nuevo León.
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Según el testimonio que brindó una de las clientas del abuelito, tras subirse a su auto comenzaron a platicar y en un punto de la conversación él rompió a llorar y le contó que extrañaba muchos a sus hijas y su esposa.
“Él perdió completamente contacto con su familia porque, en aras de mejorar su situación económica, se trasladó a trabajar a Monterrey y fue apresado, encarcelado e incomunicado por un crimen que no cometió durante 25 años”, explicó la regia Aleyda Alcantara.
Don Eduardo explicó que sus hijas se llaman Yanira y Katia Tinajero y deben de tener 35 y 40 años respectivamente, así como también recordó que su esposa se llama Griselda.
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“Su único interés en estos momentos es poder encontrar a sus hijas. En el momento del arresto no se le permitió realizar ninguna llamada y tampoco contó con una defensa de calidad. Desconoce el paradero actual de su única familia”, se agregó.
Alcantara pidió permiso de Don Eduardo de publicar sus fotografías y su historia en las redes sociales, esto con la finalidad de que sus hijas o su esposa logren comunicarse con él y poder volver a verlas una vez más; pueden comunicarse con él al teléfono celular 811 010 7896.

