Comenta el periodista político Raymundo Riva Palacio, que la actual jefa de Gobierno de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum sigue siendo la candidata favorita del presidente de Andrés Manuel López Obrador, para cederle la silla presidencial en 2024, pero los morenistas allegados al presidente se oponen a respaldar su candidatura ya que actualmente es la gobernadora morenista con más problemas recurrentes y la que más negativos produce.
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“No significa que López Obrador esté cambiando de delfín, pero hay síntomas de que el destino manifiesto para Sheinbaum ya no existe. La molestia contra ella es que se está convirtiendo en un lastre para el Presidente, que de manera frecuente tiene que estar sacándola del atolladero. López Obrador lleva meses enviándole mensajes recriminatorios a Sheinbaum, exigiéndole que no cometa errores, con la ayuda de altos funcionarios a quienes les ha pedido que la apoyen, pero lejos de resolverlos, se incrementaron” asegura Riva Palacio.
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Uno de los problemas más grandes que han entorpecido su gobierno, ha sido el del Metro, la justificación de “sabotaje” en los accidentes en el Metro es un indicativo de su incapacidad para atender los problemas en la capital.
La molestia dentro de Palacio Nacional por su administración está creciendo, junto con la frustración de los más cercanos al Presidente. Un caso fue cuando ocurrió un choque entre López Obrador y su jefe de propaganda y asesor político, Jesús Ramírez Cuevas que le expuso que Sheinbaum se ha mantenido sólo administrando crisis, con lo cual ha generado un desgaste adicional para su imagen y por consecuencia, para el Presidente.
“Ningún gobierno morenista, de acuerdo con los análisis internos presentados al Presidente, generan más conflictos que el de Sheinbaum, y tiene un patrón de controversias sistemático, a diferencia del resto de las entidades gobernadas por el partido. Estos problemas de gestión llevaron a que el equipo presidencial en Palacio se hubiera dividido, abandonando cada vez más de ellos las preferencias y respaldos por la jefa de Gobierno”, asegura el columnista.
“La candidatura presidencial está abierta, que Sheinbaum no las trae consigo y López tiene esperanzas lejanas. Ebrard comienza a estar en el ánimo del equipo presidencial, pero hasta ahora, por lo que trasciende, todavía no en el de López Obrador”.

