Alonso Ancira Elizondo no podrá quedarse con acciones de AHMSA, pues la empresa deberá venderse en su totalidad y no solo un parte, tras ser declarada en quiebra el pasado 30 de enero.
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Mónica Rodríguez Alvarado, jueza de Primera Instancia en Materia Civil, señaló que hasta el momento, la empresa no ha dado a conocer al juzgado sobre el traspaso de una mayoría accionaria a inversionistas extranjeros como se publicó en los medios de comunicación.
Sin embargo, explicó, que en todo caso, cualquier acción o diligencia que se realice por los accionistas deberá contar con la aprobación del síndico quien entre sus funciones estará el de llevar a cabo las diligencias para liquidar la empresa y pagar las deudas de servicios, acreedores y con los trabajadores.
Asimismo la jueza enfatizó que cualquier acuerdo u operación que se lleve a cabo a partir del 30 de enero, fecha en que se declaró el estado de quiebra, deberá pasar con la autorización del síndico pues la sanción impuesta por la ley al Consejo de Administración que encabeza Alonso Ancira es declararlos como “quebrados”, es decir imposibilitados para llevar a cabo la administración de la misma.
“El efecto de la declaración de quiebra es retirarle a los socios la administración de la empresa como una sanción, porque se considera que hay una mala administración, son socios fallidos, por lo que será el síndico que se avoque a realizar las acciones necesarias para que la empresa continúe funcionando”, puntualizó.
El pasado miércoles el vocero de la empresa acerera dio a conocer que accionistas del Grupo Acerero del Norte firmaron un acuerdo para el traspaso de la mayoría accionaria de Altos Hornos de México a un grupo de inversionistas extranjeros y en donde se contempla la dotación inicial de 200 millones de dólares como capital de trabajo, para normalizar las obligaciones laborales y las operaciones tanto en las plantas siderúrgicas como en las minas.

