Marcelo Ebrard Casaubón, aspirante a la candidatura presidencial de México, plantea la incorporación de tecnología de datos biométricos en el ámbito de la seguridad ciudadana.
Durante una entrevista con el periodista Joaquín López Dóriga, Ebrard, quien busca encabezar la encuesta de Morena y convertirse en el candidato del partido a la presidencia, expuso brevemente su postura a favor de mantener a la Guardia Nacional bajo el control de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), e hizo hincapié en la importancia de invertir en tecnología biométrica y aumentar la fuerza policial por habitante.
Al ser interrogado sobre cómo abordaría la seguridad de manera diferente, Ebrard respondió: “En seguridad yo creo que podemos meter tecnología que ya está o va a estar muy pronto para complementar lo que ya tienes con la Guardia Nacional. Por ejemplo, biométricos. Es impresionante lo que puedes hacer. Lo están haciendo otros países del mundo. Lo que haríamos es meter la tecnología”.
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La implementación de tecnología biométrica en tareas de seguridad y protección ciudadana requeriría inversiones en infraestructura de banda ancha, plataformas digitales, ciberseguridad, videovigilancia y almacenamiento en la nube, entre otras soluciones. Además, se necesitarían políticas públicas digitales enfocadas en tecnologías para la seguridad pública, lo que podría impulsar la industria de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
Sin embargo, es importante destacar que esta propuesta podría generar controversia en ciertos sectores defensores de los derechos humanos. Por ejemplo, en 2012, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la creación del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut), que buscaba recopilar datos personales y biométricos de los clientes de telefonía móvil para combatir la extorsión y el secuestro telefónico en México.
La recopilación de datos biométricos para fines de seguridad pública se utiliza en varios países, como Estados Unidos, Reino Unido, China, India y Rusia. Cada nación emplea diferentes técnicas y objetivos en la recolección de datos, que van desde el reconocimiento facial y las huellas dactilares hasta los registros de ADN, utilizados en investigaciones criminales.
En el contexto de la migración, Guatemala, Honduras y El Salvador tienen acuerdos de cooperación con Estados Unidos para el intercambio internacional de datos biométricos de personas migrantes, con el objetivo de mejorar la prevención del delito, la seguridad nacional y el control fronterizo.
No obstante, la recopilación y compartición de datos biométricos plantea desafíos relacionados con la sensibilidad de la información personal almacenada, la protección de datos personales, la privacidad y la salvaguarda de los derechos fundamentales.
Para garantizar la seguridad y privacidad de los datos biométricos, se recomiendan mejores prácticas como el consentimiento informado, la recopilación limitada de datos necesarios para un propósito específico, la seguridad de los datos, el acceso y uso restringidos, políticas claras sobre retención y eliminación de datos cuando ya no sean necesarios, y transparencia y rendición de cuentas en cuanto a las prácticas y políticas de privacidad.

