La flor de Cempasúchil, uno de los elementos más representativos del Día de Muertos ha ganado con el tiempo una demanda mayor entre los monclovenses.
Utilizada para adornar los altares o colocarse en las tumbas donde descansan los seres queridos, esta flor arribó desde hace días a la ciudad.
Rocío, encargada de ventas de un vivero ubicado sobre el bulevar Pape al norte de Monclova mencionó que el año pasado se vendieron hasta 2 mil 500 ejemplares.
Por lo que este año arribaron con más margen de tiempo, a efecto de analizar la demanda y poder surtir más cantidad en caso de requerirse.
La flor era considerada por los mexicas como un símbolo de vida y muerte.
De acuerdo a la tradición se hacen senderos con las flores de cempasúchil, desde el camino principal hasta el altar de la casa con la finalidad de guiar a las almas hacia los altares.
