El Obispo Hilario González García dio a conocer que por tercera vez en lo que va del año, un templo perteneciente a la Diócesis de Saltillo fue visitado por los amantes de lo ajeno, siendo en esta ocasión la capilla del Sagrado Corazón que se localiza en el ejido La Encantada, al sur de esta capital.
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El jerarca católico dijo que además del copón de ostias, fueron varios los objetos religiosos robados de la capilla, territorio parroquial del padre Gilberto Martínez, quien presentó una denuncia ministerial por los hechos, misma que fue desestimada por Monseñor, quien consideró “muy difícil”, ubicar al probable responsable.
Igualmente, la Ley Canónica señala que en los templos en los que tuvo lugar este tipo de vejación no se podrá celebrar ningún culto hasta que se repare la injuria mediante una serie de ritos penitenciales o actos de desagravio, que, en este caso, llevará a cabo el párroco de Nuestra Señora de Shöenstatt, Gilberto Martínez Ozuna, los días 13, 14 y 15 de este mes.

Insistió que la excomunión tiene que ver con fomentar conductas negativas e invitarle al probable responsable a recapacitar sobre sus actos. “Ha hecho algo muy grave, (la excomunión) es como le advertimos a todas las personas. A una acción viene una sanción para que te des cuenta de que tan grave es, y si esa persona es católica, se dé cuenta que hizo algo muy grave y que también el amor a dios y al prójimo va ahí”.
La excomunión es una pena que consiste en expulsar a un miembro de la comunidad religiosa. Se trata de una práctica de exclusión y rechazo que se puede revocar. En tanto se resuelve la situación, la capilla no puede oficiar misas. El desagravio, o el acto de que regrese el copón que resguarda el simbólico cuerpo de Cristo, ocurrirá del 13 al 15 de diciembre.
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