Entre la inocencia y el peligro se encuentran a diario cientos de niñas y niños migrantes, los cuales junto a sus padres salen de sus países, buscando lograr una mejor calidad de vida, sin importar que esto les haga poner en riesgo la misma.
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La inocencia de las niñas y niños migrantes durante su trayecto a los Estados Unidos no les permite dimensionar los grandes riesgos a los que están expuestos, para ellos están viviendo una aventura.
Dejando atrás la violencia, la pobreza, carencias en los servicios de salud, entre otras cosas que afectan la vida de niñas, niños y adolescentes de Centroamérica.
Con una mochila cargada de sueños y anhelos a diario salen miles de familias de sus hogares al tomar la difícil decisión de dejar sus países y buscar una mejor calidad de vida.

En las caravanas de migrantes principalmente originarios de Venezuela, Nicaragua o Guatemala viajan familias completas, los cuales durante meses se enfrentan a grandes riesgos que ponen en peligro su integridad.
Están dispuestos a arriesgarlo todo pues saben que hay mucho que perder, pero también mucho que ganar de lograr el sueño americano.
Pese a ir de la mano de sus padres, los niños y niñas migrantes enfrentan hambre, frío o enfermedades, sin embargo, también pueden ser víctimas de delito.
El riesgo de ser explotados por el crimen organizado ser detenidos y separados en su trayecto son solo algunos de ellos, sin contar adversidades como accidentes, violencia y discriminación por parte de la población de los lugares que atraviesan.
Todas estas situaciones tienen graves consecuencias para su salud emocional, atentando contra su inocencia y bienestar.
Durante su largo trayecto, las familias de migrantes tienen que soportar las inclemencias del clima, cruzar ríos, selvas, enfrentar la violencia, la corrupción de otros países, entre otras cosas que podrían llevarlos a separarse o perder la vida.

Son las 11 de la mañana del lunes 12 de diciembre en México se conmemora el día de la Virgen de Guadalupe, el frío esta empezando a ceder en el municipio de Castaños, Coahuila especificamente en el ejido “Bocatoche” donde quedó varado un grupo de casi mil migrantes.
Los migrantes poco a poco comienzan a desesperarse, consideran que están muy cerca (280 kilómetros) de la frontera con Estados Unidos, no están dispuestos a renunciar al sueño américano.
Algunos deciden seguir su trayecto caminando, otros prefieren esperar a que “la bestia” retome su camino.

Quienes deciden quedarse en el lomo de los vagones del tren, bajan esporádicamente para hacer una “lumbrita” y los niños para jugar, pese a las adversidades aprovechan cualquier momento para echar a volar su imaginación, y así huir de la complicada situación que están viviendo.
Ellos no lo pidieron, pero las carencias en sus países obligaron a sus padres a dejarlo todo para tratar de garantizarles mejores oportunidades de vida.
Sentada sobre las vías del tren resalta una pequeña con una carismática sonrisa, dos trencitas despeinadas y una playera rosa con la cara que se alcanza a leer “recuérdame” de la película “Coco”.
Es Hermaonie “N”, una pequeña de 7 años de edad que viajaba en el lomo de la bestia junto a su papá, su mamá y su hermanito de apenas 4 años de edad.

Desde hace más de dos meses salió de su hogar, y desde entonces le ha tocado vivir muchas carencias, entre ellas el hambre, frío, incluso enfermarse y dormir poco, pero nada acaba con su alegría, ni su emoción.
Entretenida con las piedras de las vías, la menor relata haber cruzado la selva (Darién) en Panamá donde vio muchos animales, le tocó cruzar pasar por ríos hondos, y viajar en el lomo de la bestia en México, donde celebró su cumpleaños hace unos días.

Aunque esta ocasión no hubo pastel, regalos, ni estuvo rodeada de sus amigos o familia estuvo con sus padres, los cuales le desearon un feliz cumpleaños, la apapacharon y le dieron algunos dulces, los que compartió con su hermanito.
Sabe que fue un cumpleaños completamente distinto, pero nada de eso importa, porque tiene lo bendición más importante a toda su familia junta pese a los grandes riesgos a los que se han expuesto.

Pese a todo eso, su inocencia no ha sido interrumpida, la pequeña trata de hacer más llevadero su trayecto a Estados Unidos, es por ello que aprovecha cualquier espacio aunque esté en malas condiciones para poder entretenerse un poco.
Más de 24 horas tiene la familia varada en ese punto, y no se explican como las noches pueden ser tan frías y en el día salir el sol y calentarlos un poco, saben que esos cambios pueden ser un factor de enfermedades.
La familia no ha querido retirarse del lugar, ya que esperan que en cualquier momento pueda salir nuevamente hacia la frontera con Estados Unidos.
Con su gran imaginación, la pequeña recrea otro sitio, juega con una pequeña muñeca que otra niña migrante le comparte
Por el hambre que sienten juegan a las “comiditas”, y peinan a la muñeca rosada como si fuera su hija, eso por momentos las aparta de la dura realidad que están viviendo.
La pequeña relató que este viaje ha tenido muchas aventuras, le ha tocado ver muchas cosas bonitas, conocer muchos países, pero ha sido muy cansado, aún así sabe que tiene que aguantar.

“Hasta ahora lo más difícil ha sido la selva, cruzar por un río muy hondo que creyó que se ahogaría, aunque me cansé y pase muchas cosas muy horribles ”
Hermonie de 7 añitos

Al recordar su hogar, los ojos de Hermaonie se iluminan, recuerda que la pasó muy bien en Venezuela, donde dejó grandes amigos, a al resto de su familia y ahora espera poder llegar a Estados Unidos, donde sus papás le han contado que es muy bonito, podrá ir a la escuela y conocer a nuevas personas.
Junto a ellos, cientos de migrantes estaban atravesando por una situación similar, acompañados de niñas, niños o adultos mayores, los cuales no temen arriesgar el todo por el todo.

En el mismo tren, en los brazos de su madre viaja la pequeña Madelin de tan solo un año de edad, aunque ella no sabe lo que pasa esta viviendo la prueba más complicada de su vida.
Su madre, Fabiola Arauza comenta que salieron desde hace dos meses de Venezuela huyendo de la difícil situación económica, la violencia y la falta de oportunidades, buscando mejores oportunidades para su pequeña.
“Se ha enfermado la niña, ha traído gripa, diarrea, además ha sido muy complicado poder enfrentar todo esto pero es el amor a ella lo que nos hace seguir con nuestro trayecto”
Aunque su integridad está en riesgo, los migrantes entre ellos mismos se cuidan, unos a otros se protegen porque saben que cada uno tiene su propia historia, pero los une una cosa, la necesidad, el amor por sus seres queridos y la ambición de una mejor vida.

Su única ambición es poder llegar a un lugar donde puedan encontrar las oportunidades que en su país le fueron arrebatadas, poder tener acceso a una calidad de vida digna, y trabajar para salir adelante.
Es Coahuila ruta para migrantes
Coahuila se encuentra entre las cinco entidades con mayor detección de niñas, niños o adolescentes en condición migratoria solo por debajo de estados como Tabasco, Chiapas, Veracruz y Baja California.
Las condiciones de seguridad que tiene Coahuila lo convierten en el estado propicio para llegar a la frontera con Estados Unidos, situación que no podrían hacer en entidades como Nuevo León, Chihuahua o Tamaulipas.

De acuerdo a datos de la Unidad Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas tan solo en el primer trimestre del 2023 se detectaron mil 577 niños de 0 a 17 años de edad, mientras que en el 2022 fueron 3 mil 978.
En la mayoría de los casos, los menores viajaban acompañados por sus padres o algún familiar cercano, pero también se detectaron 82 menores que viajaban solos, de los cuales seis tenían entre 0 a 11 años de edad.

De estos datos se desprende que la mayoría de los menores procedían de países de América, principalmente de Venezuela, Honduras, 201 de Cuba, así como de Ecuador, sin embargo, también de países de Asia y África.
Miguel Montenegro, de Venezuela comentó que tras tomar la decisión de salir de su país analizaron por donde buscarían llegar a la frontera, eligiendo a Coahuila por ser una zona segura, donde además les brindan apoyo a los migrantes.

Coahuila cuenta con albergues para menores migrantes, además ha brindado asistencia a más de 5 mil niñas, niños y adolescentes migrantes.
Rompe récord America Latina de niñas y niños migrantes en 2023.
Este 2023, América Latina y el Caribe registró una cifra record de niñas y niños menores de 11 años en transito por las principales rutas migratorias de acuerdo a datos de la UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia).

De acuerdo a los datos proporcionados por el organismo internacional entre esos número inéditos están los 99.995 menores de edad que transitaron por la selva del Darién entre enero y octubre pasado, una cifra que deja muy atrás la de 40.438 registrada en todo el 2022.
“Lo más preocupante” para autoridades del Unicef es que el grupo mayoritario de niñas y niños migrantes está formado por menores de 11 años de edad, los cuales son considerados un grupo de riesgo de sufrir problemas de salud, separación familiar, abuso, entre otras cosas.

Los datos refieren que en Latinoamérica siete de cada diez menores en tránsito tienen menos de 11 años, según estimaciones de Unicef basadas en encuestas realizadas en Chile, Colombia y Costa Rica entre octubre y noviembre de este año.
La problemática migración infantil es cada vez más complejas al registrarse un aumento considerable, motivados por la pobreza, la inseguridad, la falta de oportunidades, entre otras situaciones.

Una situación que en lugar de resolverse cada año empeora más, por lo que se estima que en 2024 podría ser 16.4 millones de menores de Latinoamérica necesitarán apoyo humanitario.
“Se espera que el próximo año las consecuencias del fenómeno El Niño sean aún más devastadoras, con sequías en América Central y lluvias torrenciales en el sur. Los niños y niñas serán los primeros en perder el acceso a los servicios de salud, nutrición, educación y protección”
Gary Conille, director de Unicef en America Latina.
Hay quienes más que migrar huyen de la desigualdad, de la pobreza y de la inseguridad, tratando de encontrar una mejor calidad de vida para ellos y su familia, buscando en otros sitios lo que su propio país les negó.

