En uno de los sectores más marginados de Monclova vive Doña Amelia Ibarra, una abuelita de 101 años de edad, quien agradece a Dios la oportunidad de vivir todos estos años, y la oportunidad de ver crecer a sus hijos, sus nietos y hasta sus bisnietos.
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Sentada en una pequeña mecedora para agarrar un poco de calor, la dulce abuelita agradece a Dios por todas las bendiciones que le ha dado, incluso el próximo 31 de marzo cumplirá 102 años de edad.
Con mucha alegría, Doña Amelia Ibarra recuerda que vivía en uno de los jacalitos de la colonia 21 de Marzo, pero se fue a vivir con una de sus nietas que consiguió una casa prestada para poder vivir un poco más cómodas.
Tras quedar viuda a los 27 años, doña Amelia llegó a Monclova a iniciar una nueva vida con sus 5 hijos, a los cuales nunca dejó solos, trabajando por muchos años como empleada doméstica en casas de la colonia Guadalupe.
Aunque la vida no ha sido nada sencilla, recuerda que siempre hizo todo lo necesario para sacar a sus hijos adelante, darle las mejores oportunidades y ayudarlos a ser personas de bien.
Doña Amelia dijo sentirse muy agradecida con Dios, poder llegar a los 101 años es gracias a la disciplina, a los cuidados y a la atención que le pone a su salud, por lo que recomendó a los jóvenes cuidarse mucho y tener una buena vida
Como muchas madres mexicanas, Doña Amelia nada la detiene, aunque sus capacidades no son las mismas de antes, es por ello que su mayor deseo es tener una silla de ruedas poder seguir haciendo las labores del hogar, pues le ayudan a seguir sintiéndose útil y apoyar a su familia.

