Con ganas de seguir tomando quedó un vecino de la colonia Tierra y Libertad, que al final de cuentas por gorroso fue enviado a los separos municipales durante la madrugada.
Julio César Hernández Hernández, mismo que dijo tener 35 años de edad, radicar en la calle 26 en la citada colonia, fue el alegre parrandero enviado a los separos.
Los hechos ocurrieron cerca de las 5:30 de la madrugada, cuando Julio estaba en la casa de un vecino ingiriendo alcohol pese al frío que se sentía.
Repentinamente la otra persona decide meterse pues le había dado sueño, pero afuera se quedó Julio César que aún tenía un buen de pila, así como una sed de las malas.
Ya que aparentemente el parrandero se quiso meter a la fuerza a la casa, la propietaria del sitio solicitó apoyo policiaco para que fuera detenido y no diera más lata.

