Una perrita de nombre Mía ya sabe cómo “granjerase” sus croquetas, luego que se ha ganado el cariño de trabajadores de una tienda de conveniencia y ya hasta luce una casaca del comercio.
Permanece al exterior de la tienda de 24 horas ubicada por bulevar Harold R. Pape y Padre Larios en el Fraccionamiento Carranza, como si estuviese vigilando de que no vaya a llegar alguien indeseable.
Se le ha protegido del frío de la madrugada además de que ya asume su rol como parte del comercio del cual se retira para dar algunos rondines en las calles aledañas.

Mía es como le llaman de cariño y esperan que algún indigente no le vaya a quitar su casaca la cual luce ante los asiduos consumidores y de quienes acuden a cargar combustible en la gasolinera.

