La fiesta de XV de Karla, celebrada este viernes, no solo fue un momento de alegría y celebración para la joven quinceañera, sino también una oportunidad para apoyar a Max, un niño de cinco años diagnosticado con leucemia que necesita un trasplante.
Publicidad NRT
Con la decisión de compartir su fiesta para recaudar fondos, Karla logró reunir a cientos de personas y recaudar más de 18 mil pesos para la causa de Max.
TE PUEDE INTERESAR: Despiden a Alondra Elizabeth, víctima de trágico accidente en Monclova
En un vestido dorado deslumbrante, Karla bailó el vals mientras la pirotecnia iluminaba el cielo y el ambiente se llenaba de alegría y solidaridad.

Tanto la familia de Karla como los asistentes se divirtieron y se unieron en apoyo a la causa de Max, demostrando la generosidad y el espíritu comunitario.
Nubia Montoya, abuela de Max, expresó su profundo agradecimiento por la generosidad de Karla y de la comunidad en general. Max necesita reunir 300 mil pesos para su operación, y cada contribución marca la diferencia en su lucha contra la enfermedad.
Yahaira Zambrano, amiga de la familia, estuvo presente durante el evento para ayudar en la venta de entradas y contabilizar las donaciones, mostrando un compromiso inquebrantable con la causa de Max.
La fiesta de XV de Karla se llevó a cabo en La Quinta La Patrona, en la colonia Ampliación La Sierrita en Ciudad Frontera.
La celebración fue privada de 8 a 10 de la noche, y luego se abrieron las puertas al público en general, quienes respondieron de manera abrumadora al llamado de apoyo a Max. El evento contó con la música en vivo de Romeo Ibarra y la Perla del Norte, así como de La Real Tambora.

Cada entrada, con un costo de 50 pesos, incluyó la participación en una rifa con una variedad de artículos donados generosamente por la familia de Karla, La Quinta La Patrona y otros colaboradores.
Para aquellos que deseen continuar apoyando a Max, se pueden comunicar con su abuela Nubia al 8662046931 o con Yahaira Zambrano al 8661322241.
La fiesta de XV de Karla no solo fue un momento de celebración personal, sino también un acto de bondad y solidaridad que dejó una huella duradera en la comunidad.

