El inicio de la Cuaresma ha traído consigo una disminución significativa en la venta de carne, con una caída que alcanza hasta un 30% en comparación con otros períodos del año. Sin embargo, los sábados y domingos siguen siendo días de auge para la venta de este producto, gracias a las tradicionales carnes asadas que siguen atrayendo a los consumidores.
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Gamaliel Estrada, tablajero de una carnicería en Ciudad Frontera, comparte su experiencia, señalando que desde semanas atrás han notado una reducción en las ventas, atribuible en parte a la temporada de Cuaresma.
Además, Estrada sugiere que la situación económica derivada de la paralización de AHMSA también pudo haber sido un factor que contribuyó a esta disminución en la demanda de carne.
A pesar de esta baja en las ventas, la tradición de las carnes asadas sigue siendo un punto fuerte durante los fines de semana, lo que brinda un impulso adicional al negocio de la carne durante sábados y domingos.
Este fenómeno muestra cómo la combinación de factores económicos y culturales influye en los patrones de consumo de carne durante la temporada de Cuaresma.

