En Monclova, donde las temperaturas suelen superar los 40 grados centígrados, la plantación de árboles se ha convertido en una necesidad urgente para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Rolando Baltazar Zamora, encargado de un vivero local ubicado sobre el bulevar Pape al norte de la ciudad, compartió su experiencia y conocimientos sobre el impacto positivo de los árboles en el entorno urbano.
Con 15 años de experiencia en contacto con la naturaleza trabajando en viveros, Baltazar Zamora explica cómo la sombra de un árbol puede transformar significativamente un área.
“Además de ofrecer sombra, los árboles reducen la temperatura del suelo, lo que a su vez disminuye la sensación térmica de las altas temperaturas”, afirma.
Detalló que existen diversos tipos de árboles que se pueden plantar, desde pequeños ejemplares hasta los más crecidos, que en poco tiempo se expanden y ofrecen sombra.
BENEFICIOS ECONÓMICOS Y ESTÉTICOS
Entre las especies más recomendadas para quienes buscan plantar un árbol con el propósito de obtener sombra y embellecer el espacio se encuentran el encino verde y rojo, alamillos, álamos, maple y sicomoro. Además, el nogal no solo proporciona sombra, sino que también ofrece nueces como fruto.
Baltazar Zamora también destacó que los precios de los árboles varían según su tamaño y grosor. “Hay ejemplares desde los 500 pesos hasta los más caros que pueden llegar a costar 5 mil 500 pesos, con tallos de casi cuatro pulgadas que ya son aptos para ofrecer sombra”, explicó.
UN LLAMADO A LA ACCIÓN
En su mensaje, Baltazar Zamora conminó a la comunidad a plantar árboles, resaltando que además de ofrecer sombra y reducir las altas temperaturas en el entorno, los árboles embellecen y relajan por ser parte de la naturaleza. “Plantar un árbol es una inversión en nuestro bienestar y en el de futuras generaciones”, concluyó.
Mencionó que la iniciativa de plantar árboles en Monclova debería no solo busca contrarrestar las altas temperaturas, sino también como una forma de embellecer y enriquecer el entorno urbano.
En una ciudad afectada por el calor extremo, los árboles pueden convertirse en aliados indispensables para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

