Las ventas en el comercio ambulante conocido como “La Pulga” en Nadadores han registrado una caída significativa, hasta un 60%, según informaron los vendedores del lugar.
Las elevadas temperaturas que se han presentado en el municipio, junto con los gastos adicionales que implica el regreso a clases, han afectado considerablemente las ventas.
Claudia Casillas, una de las vendedoras en La Pulga, comentó que el intenso calor desanima a la gente a caminar por los puestos durante el día, lo que reduce significativamente la afluencia de compradores.
“La mayoría de las personas prefieren venir después de las 6 de la tarde, cuando el calor ha bajado un poco”, mencionó.
A pesar de la situación actual, los vendedores confían en que, tras el regreso a clases, la economía local comenzará a recuperarse y las ventas puedan volver a niveles más favorables.
La Pulga de Nadadores es un punto de referencia para muchos habitantes del municipio, y tanto comerciantes como clientes esperan que la situación mejore en las próximas semanas.



