Tom Homan, exfuncionario de inmigración, ha sido designado por Donald Trump como el “zar de la frontera”. Su misión es implementar una de las mayores oleadas de deportación en la historia de Estados Unidos.
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Desde su nombramiento, Homan ha recorrido diversas ciudades del país, y ahora tiene en la mira a San Diego y Chicago como las primeras en recibir su atención.
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La región de San Diego ha sido un importante punto de cruce ilegal desde la frontera con México, lo que la coloca como prioridad para la administración de Trump. Por su parte, Chicago, una ciudad santuario desde 1985, también está en la lista debido a su histórica resistencia a las políticas federales. Además, el gobernador de Texas, Greg Abbott, ha enviado a miles de migrantes a la ciudad.
Tanto San Diego como Chicago cuentan con líderes locales que han prometido desafiar las políticas de deportación. En San Diego, la Junta de Supervisores aprobó una política para convertirse en una comunidad “supersantuario”, lo que significa que se oponen a colaborar con las autoridades federales de inmigración. En Chicago, el alcalde Brandon Johnson ha reiterado que las fuerzas de seguridad locales no cooperarán con los agentes federales.
Homan ha dejado claro que estas ciudades son su objetivo. En un discurso reciente, afirmó que, aunque el alcalde de Chicago no lo quiere, él planea estar allí desde el primer día de la administración de Trump. Se espera que se realicen grandes redadas en ambas ciudades, las cuales continuarán durante la semana.
El gobierno de Trump también ha amenazado con recortar fondos federales a los estados y ciudades que no cooperen con sus políticas migratorias.

