Con profundo respeto y sensibilidad, la presidenta de la República Mexicana, Claudia Sheinbaum, mantiene firme su compromiso con el rescate y la dignificación de los 52 mineros que aún permanecen atrapados en la mina “Pasta de Conchos”, tragedia ocurrida en febrero de 2006 y que marcó a todo el país por la omisión de justicia y olvido institucional.
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Julio Sánchez Morales, Coordinador Regional de la Secretaría del Trabajo, informó que, siguiendo las instrucciones directas de la mandataria, se llevó a cabo la entrega de los restos óseos del décimo tercer minero rescatado, identificados como pertenecientes a Roberto Guerrero Ramírez.
Este nuevo hallazgo representa no solo un avance técnico en los trabajos de recuperación, sino también un acto de reconocimiento humano a la memoria de quienes perdieron la vida cumpliendo su labor en condiciones adversas.
Los restos fueron entregados a sus familiares, quienes tras años de incertidumbre, finalmente podrán brindar a Roberto una sepultura digna y cristiana. En medio del dolor, la esperanza se renueva con cada paso del rescate, que simboliza un esfuerzo por sanar heridas que por mucho tiempo fueron ignoradas.
La presidenta Sheinbaum ha reiterado que este proceso no es solo una obligación moral, sino una deuda histórica con las familias mineras de México. Su gobierno ha priorizado la atención cercana, el respeto a los derechos humanos y el acompañamiento continuo a los deudos, reconociendo su lucha incansable por justicia y verdad.
El rescate de los mineros en Pasta de Conchos no solo es un acto técnico, sino un acto profundamente humano que honra la vida, el trabajo y la dignidad de quienes nunca debieron ser olvidados. Con cada cuerpo rescatado, se cierra un capítulo de dolor y se abre una ventana de reconciliación con las víctimas.

