Familiares y amigos dan el último adiós a Leticia; sus hijos viven el luto desde distintos lugares

La tragedia que arrebató la vida de Leticia Aguilar, de 58 años, a manos de su esposo, Cirilo de la Cruz, no solo dejó luto, sino también un dolor familiar. Durante su velorio este sábado en la Funeraria La Paz, familiares confirmaron que uno de los hijos de la pareja no se presentó por temor a ser confrontado, luego de haber estado presuntamente del lado de su padre incluso después de que Leticia huyera de la violencia.

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De acuerdo con Yesica Piña, prima de la víctima, tras la separación de Leticia, su hijo y el agresor intentaron localizarla para que regresara a casa. “Lo llamo complicidad. Fue su madre y aún así la buscaban para regresarla con él”, expresó. El hecho ha provocado dolor y temor entre los familiares.

Leticia había decidido alejarse de Cirilo apenas un mes antes del ataque, luego de vivir años bajo violencia familiar. 

El pasado viernes, cuando llevó a su madre Juanita de 90 años a cobrar su pensión, fue atacada con una navaja por su expareja, frente al Banco del Bienestar, quien posteriormente se suicidó en el lugar de los hechos.

El crimen fue presenciado por personas que esperaban la pensión en el Banco del Bienestar, donde Leticia se encontraba desde temprano con su madre y hermano. 

Leticia, de 58 años, era considerada una mujer alegre y querida. Había tomado la decisión de dejar atrás años de violencia familiar, pero su intento de empezar de nuevo fue truncado de forma trágica. 

Durante el velorio, amigos y familiares destacaron que Leticia era una mujer alegre, muy querida por su comunidad y dedicada a su familia. “Siempre con su sonrisa, muy ama de casa”, la recordó Yesica Piña. Lamentó también que al momento del entierro surgieran obstáculos con la propiedad del terreno en el panteón, pero gracias a la intervención de una regidora, el problema fue resuelto.

La familia atraviesa por un momento difícil. La madre de Leticia, quien está fracturada y se moviliza en silla de ruedas, también necesita apoyo.

“Viven ahora con una nueva angustia, no solo por lo que pasó, sino también por la división que se dio en la familia”, agregó Piña.

Leticia Aguilar deja dos hijos y una familia tocada por esta tragedia. 

Su historia ha tocado a la comunidad monclovense, que exige más acciones para proteger a las mujeres que enfrentan violencia en silencio.

Su prima también mencionó que no están pidiendo nada a través de redes sociales ya ni la madre ni otros familiares manejan redes o tarjetas bancarias.

Leticia no solo fue una víctima de feminicidio. Fue una mujer que luchó por salir adelante, que se atrevió a dejar atrás el miedo y buscar una vida diferente. Fue madre, amiga, hermana y una mujer alegre, como la describen quienes la conocieron. Su sonrisa, su calidez en el hogar y su deseo de vivir en paz quedan en la memoria de quienes la amaron.

Leticia Aguilar, descanse en paz. 

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