Al menos uno o dos casos mensuales de recién nacidos con síndrome de abstinencia se presentan en el Hospital Amparo Pape de Benavides, informó su director, Ángel García Rodríguez. Esto ocurre entre los 120 nacimientos que se registran en promedio cada mes, y corresponde a hijos de madres que consumieron sustancias prohibidas durante el embarazo.
El médico explicó que el tipo de secuelas en los neonatos depende directamente de la droga utilizada. “Si es cannabis, los efectos suelen ser menos severos; pero si se trata de sustancias como cristal o LSD, pueden presentarse alteraciones psicomotrices más serias”, señaló. Estos efectos se deben a que las drogas atraviesan la membrana placentaria, generando una especie de fármaco-dependencia temprana en los bebés.
García Rodríguez detalló que estos recién nacidos pueden mostrar signos como irritabilidad extrema, llanto constante, dificultad para sostener la mirada, y retrasos en el desarrollo motriz y del lenguaje.
Publicidad NRT
Advirtió que es un tema difícil de abordar, ya que muchas madres niegan el consumo de drogas por miedo, vergüenza o presión social. “A veces es el familiar quien termina confesando. Cuando se les pregunta directamente, la mayoría lo niega, pero con el tiempo, y con el apoyo adecuado, algunas reconocen lo que consumieron”, agregó.
El director del hospital hizo un llamado a la sensibilización, prevención y atención temprana durante el embarazo, además de la necesidad de generar estrategias públicas enfocadas en la detección y tratamiento de embarazos con factores de riesgo por consumo de sustancias.

