El valle de Derramadero, ubicado al sur de Saltillo, se afianza como uno de los polos industriales más dinámicos del norte del país, impulsado por inversiones extranjeras millonarias, principalmente en el sector automotriz, y un ambicioso plan de infraestructura que fortalece su conectividad.
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Durante 2024, este corredor industrial captó cerca de 2 mil millones de dólares en inversiones, destacando la llegada de empresas de origen japonés y chino. Entre los nuevos proyectos sobresale la planta de la firma japonesa Yokohama, dedicada a la fabricación de neumáticos, que representa una inversión de 380 millones de dólares y la creación de más de mil empleos. Por su parte, la empresa china Xusheng instaló una fábrica de autopartes de aluminio, con una inversión cercana a los 350 millones de dólares y una plantilla proyectada de 1,200 trabajadores.

Este crecimiento ha traído consigo nuevos desafíos, especialmente en movilidad. Para atender esta demanda, el Gobierno del Estado arrancó este año la ampliación de la carretera Saltillo-Derramadero, con una inversión de 490 millones de pesos. La obra contempla la ampliación a cuatro carriles y la construcción de pasos elevados, beneficiando directamente a más de 20 mil personas que transitan a diario entre la capital y el corredor industrial.
El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, ha planteado convertir a Derramadero en una comunidad integral que no solo albergue industrias, sino también vivienda, escuelas, comercios y espacios públicos, con el objetivo de ofrecer una mejor calidad de vida a quienes laboran en la zona.
Con estos avances, Derramadero se posiciona como un polo estratégico para la economía regional y nacional, consolidando a Saltillo como un referente de desarrollo industrial en México.

