La Diócesis de Saltillo prepara documentación para presentar el caso al Vaticano, atribuido al Venerable Jesús María Echavarría
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La sorprendente recuperación del padre Felipe Martínez Flores, tras un accidente automovilístico que le costó la vida a su madre y a otra persona, mantiene en expectativa a la comunidad católica de Saltillo, al ser considerada como un posible milagro por intercesión del venerable Jesús María Echavarría, tercer obispo de esta diócesis.
El accidente ocurrió en mayo pasado en la carretera a San Antonio de las Alazanas, dejando al sacerdote en estado crítico y hospitalizado durante casi dos meses. De manera inesperada, fue dado de alta el 11 de julio, en condiciones que han llamado la atención no sólo de los médicos, sino también de los fieles, quienes atribuyen la recuperación a las oraciones dirigidas a Echavarría.


El obispo de Saltillo, Hilario González García, expresó su agradecimiento a la comunidad por su apoyo espiritual durante este tiempo. “El padre Felipe está en proceso de recuperación, gracias a la acertada atención de los médicos y a las oraciones de todos. Estamos muy agradecidos con la comunidad por la fe y la esperanza que han mostrado”, señaló.
Para dar seguimiento al caso, las Hermanas Catequistas Guadalupanas congregación fundada por Echavarría iniciaron la recopilación de expedientes médicos, testimonios y demás evidencias necesarias para documentar el hecho y someterlo al escrutinio del riguroso proceso eclesiástico. De considerarse un milagro, este sería un paso fundamental para que Echavarría avance en su causa de beatificación.
Jesús María Echavarría fue declarado venerable por el papa Francisco en 2014, tras el reconocimiento de sus virtudes heroicas. La causa para su beatificación se abrió formalmente en 1990, y la validación de un milagro es indispensable para avanzar hacia su canonización.
La Diócesis destacó que el análisis del caso no sólo contempla el aspecto espiritual, sino también una valoración objetiva de la atención médica recibida, como parte del procedimiento exigido por la Iglesia. “Dios actúa también a través de las manos de los médicos y las enfermeras”, recalcó el obispo González.
La investigación sigue en curso, y los resultados podrían marcar un hito en la historia de fe de Saltillo, además de significar un impulso decisivo para la elevación a los altares de uno de sus pastores más venerados.

