Con un profundo sentido de respeto y solidaridad, el Ayuntamiento de Nadadores encabezó la conmemoración del aniversario luctuoso de las personas que perdieron la vida en la tragedia ocurrida en la comunidad de Celemania, aquel 9 de septiembre de 2007, tras la explosión de una pipa que marcó para siempre la historia del municipio y de sus habitantes.
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A 18 años de aquel fatídico día, familiares de las víctimas, autoridades municipales y pobladores se reunieron en el lugar donde sucedieron los hechos para rendir homenaje a quienes fallecieron. Como parte de la ceremonia, se colocó una ofrenda floral en memoria de los caídos, acto que simboliza el recuerdo vivo de quienes ya no están, pero que permanecen en el corazón de sus seres queridos.
La jornada conmemorativa incluyó además una misa de acción de gracias y oraciones dirigidas tanto a las familias como a las víctimas, con la finalidad de brindar consuelo espiritual y fortalecer la unidad comunitaria. El ambiente estuvo cargado de solemnidad y de emotividad, recordando la importancia de mantener viva la memoria de este trágico acontecimiento que estremeció a toda la región.
Las autoridades municipales reiteraron su compromiso de acompañar a las familias cada año en esta fecha, subrayando que la tragedia de Celemania no solo dejó una herida profunda en la comunidad, sino también enseñanzas de solidaridad, resiliencia y fraternidad.
Al término del acto, los asistentes expresaron que, aunque el dolor sigue presente, este tipo de ceremonias se convierten en un espacio de encuentro para honrar la memoria de las víctimas y reforzar los lazos de apoyo mutuo entre las familias y la sociedad.

