Las habilidades matemáticas básicas como el cálculo mental, las operaciones aritméticas y el razonamiento lógico se han convertido en uno de los principales retos en el nivel básico educativo, reconocen docentes de la región centro de Coahuila.
El déficit en este rubro se ha visto agudizado por factores como los constantes cambios de planes y programas de estudio, así como la escasa carga de contenidos matemáticos en los nuevos enfoques educativos.
“Sí hay rezago, y es algo real en muchas escuelas. Lo estamos viendo en cálculo mental, en operaciones simples… en habilidades esenciales para la vida”, señaló Dora Elia Farías Torres, directora de la Escuela Ford 46.
Cambios de programas afectan continuidad y dominio docente
Farías Torres, con una trayectoria de décadas en el aula, asegura que los cambios frecuentes en los enfoques pedagógicos impactan directamente en la planeación y enseñanza de los docentes.
“He vivido al menos cinco reformas educativas. Cuando por fin entendemos y organizamos un plan, lo cambian. Eso nos resta tiempo y efectividad”, lamentó.
Además, destaca que los nuevos programas traen muy pocos contenidos matemáticos, lo que ha llevado a los maestros a generar sus propios recursos didácticos para cubrir esas deficiencias.
Matemáticas: base para la vida, más allá del aula
La falta de dominio en matemáticas no solo afecta el rendimiento académico, sino también la capacidad de los estudiantes para desenvolverse en la vida diaria. Desde comprar en una tienda hasta entender un contrato o calcular un pago, las matemáticas están presentes en cada paso.
“Alfabetizar no es solo enseñar a leer y escribir, también es dar herramientas matemáticas para que los niños puedan defenderse en el mundo”, afirmó la directora.
Ejemplos simples como la confusión entre números, como el 5 y el 9, o la falta de comprensión en el uso de porcentajes y medidas, son signos de esta problemática que ya se trabaja para revertir.
Aunque reconocen las buenas intenciones de los programas educativos actuales, los docentes también subrayan la necesidad de incluir más contenidos matemáticos y permitir mayor tiempo para su enseñanza práctica en el aula.
“Hay que rescatar lo bueno de cada programa, pero también entender qué debemos integrar por nuestra cuenta. Nuestro compromiso es con los alumnos”, concluyó Farías Torres.

