Llama párroco de Monclova a fortalecer salud emocional

El párroco Antonio Ortiz Coss, de la parroquia San José Obrero, expresó su preocupación el registro de suicidios en Monclova, fenómeno que consideró como una grave consecuencia emocional y social derivada de la pandemia y de la crisis económica que enfrenta la región.

“El encierro nos dejó ansiedad, estrés, y luego vino una situación laboral crítica que ha generado un impacto fuerte en muchas familias”, señaló. El sacerdote destacó que estas condiciones han creado un entorno que potencializa las crisis emocionales, afectando principalmente a las familias más vulnerables.

Ortiz Coss señaló que muchas madres y padres se ven obligados a dejar solos a sus hijos por la necesidad de salir a trabajar, lo que también influye en la inestabilidad emocional de los menores. “La sociedad es un reflejo de las familias, y cuando estas se ven afectadas, toda la comunidad resiente las consecuencias”, explicó.

El párroco hizo un llamado a acompañar y apoyar todo tipo de estructuras familiares, incluidas las encabezadas por madres solteras o personas en duelo por suicidio de un ser querido. “Una mujer que perdió a su esposo por suicidio también necesita acompañamiento. Luchar por la vida también es cuidar a quienes se quedan”, reflexionó.

Durante su mensaje, recordó que septiembre fue el Mes de la Prevención del Suicidio, lo que debe motivar a impulsar una cultura de salud emocional, como una de las formas más efectivas de protección y cuidado. “Ser provida también implica que la gente no solo viva, sino que viva bien”, concluyó.

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