La noche del miércoles, la Feria de Monclova se convirtió en escenario de un hecho alarmante, en el estacionamiento del estadio “Kickapoo Lucky Eagle”, se activó una alerta por presunto abuso sexual.
Un hombre que presenció la escena dio aviso inmediato a los oficiales municipales. Los agentes, que patrullaban la zona, se dirigieron al lugar señalado.
Ahí encontraron a Yulma Delia Hernández Reyes, madre de una menor con discapacidad. La mujer, visiblemente alterada, denunció que su hija Zuria ‘N’, de 11 años, había sido agredida.
La menor, en silla de ruedas por una displasia de cadera, fue abordada por un sujeto desconocido. Según el relato, el hombre la abrazó sin consentimiento. Luego, tomó su mano y la obligó a tocarle el pecho y las piernas.
La madre intentó alejar la silla mientras la niña forcejeaba. El agresor insistía en quedarse y pedía que guardaran su número. Ante la negativa, Yulma pidió ayuda a un transeúnte para contactar a la policía.
Los agentes identificaron al presunto responsable como Isidro Alzalde Rodríguez, de 48 años. El hombre, originario de Frontera, fue detenido en el acto.
La tensión creció entre los presentes. Familiares de la menor intentaron agredir al detenido, la intervención policial fue clave para evitar una agresión colectiva.
El sujeto fue resguardado y trasladado a Seguridad Pública Municipal. Allí quedó bajo custodia del juez calificador en turno. Posteriormente, fue entregado al Ministerio Público Especializado.
Se le investiga por abuso sexual y otros posibles delitos, la menor recibió atención y acompañamiento mientras autoridades reiteraron su compromiso con la protección infantil.
La Feria continuó bajo vigilancia reforzada. El caso generó indignación entre los asistentes. La comunidad exige justicia y medidas preventivas. El proceso legal sigue su curso. La denuncia fue formalizada esa misma noche.

