Con una visión optimista sobre el futuro industrial y laboral de la región, el empresario Gerardo Benavides Pape, presidente de Grupo Industrial Monclova (GIMSA) y del equipo Acereros de Monclova, aseguró que la difícil etapa económica que atraviesa la ciudad no será permanente y que el primer trimestre de 2026 marcará el inicio de una nueva etapa de reactivación.
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“Las historias malas no son para toda la vida. Yo pienso que sí, tiene que cambiar la situación en Monclova”, afirmó el industrial durante una entrevista, destacando que su grupo empresarial arrancará sin contratiempos el próximo año, confiando en que la economía regional volverá a fortalecerse.
Benavides Pape subrayó que, pese a los desafíos actuales, existe un horizonte alentador gracias a la solidez económica de Estados Unidos —principal socio comercial de la industria siderúrgica— y a la capacidad de recuperación de las empresas locales.
“La economía estadounidense está fuerte; tienen una inflación controlada y una generación importante de recursos. Ellos no van a permitir que la estabilidad se pierda, porque lo que les da estabilidad es la economía, no la política”, expresó.
El presidente de GIMSA señaló que una vez que se definan las reglas comerciales y se aclaren las condiciones del mercado, habrá recontrataciones y repunte en la producción, lo que generará nuevamente empleo y movimiento económico.
Sin embargo, reconoció que la situación actual sigue siendo compleja pero espera que la situación pueda recuperarse el próximo año.
El empresario atribuyó la crisis laboral a la incertidumbre internacional y comercial, pues muchos clientes en Estados Unidos han reducido sus pedidos ante la falta de claridad sobre la renegociación del T-MEC y los cambios políticos en Norteamérica.“En lugar de colocar diez pedidos, colocan tres, no porque no los necesiten, sino porque no saben qué pasará en enero o febrero”, explicó.
Pese a este panorama, Benavides Pape insistió en mantener la confianza, asegurando que la región tiene la fuerza humana y la infraestructura necesaria para salir adelante.
“Lo que se negoció hace quince años en el tratado de libre comercio ya no sirve para hoy; necesitamos adecuarlo a la realidad actual. Pero esto se va a resolver, y cuando lo haga, la recuperación será rápida”, concluyó.

