La indignación y la desesperación se hicieron presentes la mañana de este martes bajo el puente vehicular del Hospital General de Zona No. 7 del IMSS, donde más de 70 derechohabientes se manifestaron denunciando haber quedado con daños severos en la vista —incluso ceguera total— tras una campaña de cirugías de cataratas realizada a finales de septiembre.
Los afectados portaban carteles y cartas dirigidas a las autoridades médicas, exigiendo una respuesta inmediata, atención especializada y la destitución del oftalmólogo Juan Carlos Ramírez Vargas, a quien señalan como responsable de los procedimientos mal practicados.
“No fue un caso aislado. Todos los que fueron operados en esa campaña salieron dañados. Hay personas a las que se les afectó la retina, a otras les dejaron la catarata, y en los casos más graves les han tenido que extraer el ojo completo”, relató Adriana López, hija de una de las pacientes afectadas, Marta del Bosque, quien perdió la visión presuntamente tras ser intervenida por el mencionado especialista.
De acuerdo con los testimonios, las cirugías se llevaron a cabo entre el 25 y el 29 de septiembre como parte de una jornada médica promovida dentro del hospital. Sin embargo, en los días posteriores los pacientes comenzaron a presentar dolor, infecciones y pérdida de visión, y al acudir nuevamente al IMSS se les daban diagnósticos contradictorios o superficiales.
“Decían que el lente estaba sucio, que era normal el dolor. Nos traían de vuelta en vuelta con gotitas y reposo, pero las molestias aumentaban. Cuando fuimos con médicos particulares, nos dijeron que el daño era grave y en algunos casos irreversible”, explicó Adriana, mostrando la lista de más de 40 pacientes afectados que ha podido documentar personalmente.
Los manifestantes denunciaron además obstáculos para presentar quejas formales por negligencia médica, pues aseguran que al acudir al área de atención se les negó el formato para levantar una queja administrativa.
“Venimos a exigir que se haga justicia, que el doctor Ramírez Vargas no vuelva a operar a nadie. Está dañando a más personas, y nos preocupa que sigan llamando a pacientes pendientes de cirugía”, señalaron.
Algunos de los afectados solicitaron ser canalizados a hospitales del IMSS en Monterrey, ante la pérdida de confianza en recibir nuevamente atención en Monclova. Sin embargo, aseguran que no han obtenido respuesta, y que en varios casos ya no hay posibilidad de revertir el daño ocular por el tiempo transcurrido.
La manifestación concluyó con un llamado directo al IMSS y a la Secretaría de Salud federal para que intervengan, realicen una investigación profunda y garanticen la atención médica adecuada para los afectados.
“Queremos justicia, atención y que nadie más pierda la vista”, fue la consigna que se repitió entre los presentes.

