La edad del adolescente que comete un delito es un factor determinante para establecer el tipo de sanción que se le puede imponer, de acuerdo con la legislación vigente en materia de justicia para menores. Así lo explicó Martha Herrera, subprocuradora de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF) en la Región Centro.
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Señaló que la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes establece claramente los criterios de penas mínimas, medias y máximas, las cuales se aplican dependiendo de la edad del menor infractor y la gravedad del delito.
“Sí puede aplicarse una medida cautelar como la prisión preventiva, pero bajo condiciones distintas a las de un adulto. Existen centros especializados en Saltillo para adolescentes, donde se garantiza su separación de los mayores de edad y se les proporciona un tratamiento diferenciado”, indicó.
Herrera comentó que uno de los delitos más frecuentes entre los adolescentes que son vinculados a proceso es el robo, muchas veces relacionado con entornos sociales donde esta conducta se vuelve parte del día a día. “Creen que por ser menores no les pasará nada, pero sí enfrentan consecuencias legales. Lo que cambia es el tratamiento judicial, pero no la responsabilidad”, afirmó.
Agregó que, en coordinación con la Fiscalía y Seguridad Pública, la PRONNIF trabaja para concientizar a los jóvenes sobre sus responsabilidades legales, haciéndoles saber que a partir de los 12 años pueden enfrentar un proceso penal.
Finalmente, la funcionaria reiteró que la edad es un factor central para el juez al momento de dictar sentencia, lo que significa que no todos los adolescentes reciben el mismo tipo de sanción, sino que esta se ajusta a su etapa de desarrollo, conforme lo marca la ley.

