En medio de una creciente inconformidad dentro del Ayuntamiento de Lamadrid, el regidor de Agua Potable, Gerardo Palma Hernández, denunció públicamente haber sido excluido —junto con el director del área— de la planeación y arranque de una obra de agua potable que recientemente comenzó a ejecutarse en el municipio.
La obra, que consiste en la conexión de una nueva línea de agua para beneficio de la población, fue puesta en marcha sin el conocimiento de los responsables directos del departamento, situación que generó molestia entre los funcionarios debido al papel que desempeñan dentro de esta cartera.
Palma Hernández explicó en entrevista que se enteró del arranque de la obra únicamente mediante una invitación enviada por WhatsApp, realizada por la regidora de Educación y Cultura, quien convocaba al evento protocolario. Según indicó, ni él ni el director del área habían sido informados de los detalles técnicos, inversión o alcances de la obra previa a esta invitación.

“Obviamente yo no me iba a parar a sonreír a las fotos y poner mi cara ante la ciudadanía para presentar una obra que ni sé su inversión, ni la labor que realizarán, ya que nunca se me tomó en cuenta para nada”, declaró el regidor, visiblemente molesto por la falta de coordinación.
El funcionario señaló que la ciudadanía ha comenzado a acercarse a él para pedir información sobre el proyecto; sin embargo, dijo desconocer cualquier especificación debido a la falta de comunicación oficial. A raíz de estas inquietudes, Palma Hernández acudió al sitio acompañado por un integrante del comité del consejo de agua, donde realizaron un recorrido para verificar el avance.
Durante esta visita, se percataron de afectaciones a la tubería de cloración, indispensable para garantizar la calidad del agua que consumen las familias del municipio. De acuerdo con el regidor, la intervención de la nueva obra habría dañado dicha infraestructura, poniendo en riesgo el suministro clorado que reciben los habitantes.
Además, denunció que se han detectado tomas clandestinas presuntamente generadas a partir de esta misma intervención, lo que podría derivar en consecuencias legales para el Ayuntamiento si no se atiende de manera inmediata.

Palma Hernández lamentó que la alcaldesa, Magda Ortiz Pizarro, haya tomado decisiones sin incluir al área correspondiente, acusando que esta forma de trabajar “no solo rompe la coordinación interna, sino que también desestima la labor de los funcionarios responsables”.
El regidor hizo un llamado a la alcaldesa para corregir el rumbo, transparentar la información y restablecer los canales de comunicación con el departamento de Agua Potable, a fin de evitar mayores afectaciones y garantizar que las obras realmente beneficien a la ciudadanía.

