Centros de asistencia social operan al límite; identifican abandono por consumo de sustancias como una de las principales causas en el que la omisión de cuidados hacia niñas, niños y adolescentes ha registrado un aumento preocupante en la Región Centro durante 2025, confirmó Marta Herrera, subprocuradora de la PRONNIF (Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia).
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Según explicó, este repunte no solo refleja una mayor incidencia, sino también una mayor capacidad de atención e intervención derivada del fortalecimiento institucional en la región.
“En comparación con años anteriores, sí hemos observado un incremento de reportes provenientes de escuelas, hospitales y otros entornos. Pero también es cierto que ahora contamos con más personal, más coordinación entre procuradurías municipales, y eso permite actuar con mayor alcance”, puntualizó.
Medidas de protección especiales y centros saturados
Herrera señaló que a lo largo del año se han emitido diversas medidas especiales de protección, lo que ha derivado en el resguardo de menores en centros de asistencia social. Aunque no precisó la cifra exacta, reconoció que estos espacios han permanecido constantemente al tope de su capacidad, con entre 10 y 15 menores albergados en cada uno.
Algunos de los casos han sido atendidos con intervenciones familiares o redes de apoyo, sin embargo, otros han escalado hacia procesos legales más complejos debido a la reincidencia o abandono definitivo por parte de los padres o tutores.
Drogas y salud mental: factores clave en los casos
Uno de los patrones más reiterados en los reportes atendidos por PRONNIF ha sido el abandono de menores a causa del consumo de sustancias tóxicaspor parte de sus cuidadores, así como problemas de salud mental no atendidos. Estos factores han derivado en omisiones graves que ponen en riesgo el bienestar de los menores.
Ante este panorama, Herrera destacó la importancia de las campañas impulsadas por el Gobierno del Estado, como “Vive sin drogas”, así como las acciones orientadas a la promoción de la salud mental y la prevención del consumo de sustancias en las familias coahuilenses.
“Hay que seguir trabajando con fuerza como sociedad. Las instituciones no podemos solas: necesitamos el compromiso de todos para fortalecer el núcleo más importante que tenemos, que es la familia”, concluyó.

