Rodeada de flores rosas, oraciones, un osito de peluche colocado al lado de su féretro, globos que simbolizaban su inocencia y luz y un profundo silencio cargado de dolor, este lunes fue despedida Mariana, una niña de apenas seis años de edad, cuya corta vida estuvo marcada por una dura batalla contra el cáncer de médula, enfermedad que le fue diagnosticada hace dos años.
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Mariana y su familia son originarios de Monclova, pero hace dos años se trasladaron a vivir a Querétaro, donde permanecieron desde el diagnóstico de la enfermedad.
Durante todo este año, la pequeña estuvo hospitalizada; su madre, Mariana Nayeli García de los Santos, estuvo día y noche a su lado, acompañándola en cada tratamiento y cada intento por recuperar la salud.
Hace meses, Mariana fue sometida a un trasplante de médula ósea, pero lamentablemente una infección posterior complicó gravemente su estado de salud, llevándola a perder la batalla días antes de la Navidad.
La pequeña alcanzó a cursar el kínder, pero su condición ya no le permitió ingresar a la primaria. Aun así, quienes la conocieron la recuerdan como una niña alegre, amorosa y de corazón noble. Tenía cuatro hermanitos, quienes hoy enfrentan junto a su madre una pérdida irreparable.
“Ella quería muchas flores”
En la sala de velación, la madre de Mariana, visiblemente afectada, no pudo articular un mensaje largo. Entre lágrimas, apenas alcanzó a decir una frase que estremeció a los presentes:
“Ella quería muchas flores”.
Tras el fallecimiento de la menor, la familia enfrentó además una situación económica complicada. A través de redes sociales, se solicitó apoyo para poder trasladar el cuerpo de Mariana de Querétaro a Monclova, así como para cubrir gastos funerarios y pasajes familiares. Gracias a la solidaridad de la comunidad, el traslado pudo realizarse y Mariana finalmente regresó a casa.
En el mensaje difundido por familiares y amigos se leía:
“Mi Marianita eras una niña con un corazón enorme, con mucha alegría y así serás recordada. Me parte el corazón que ya no estés”.
Apoyo solidario
Aunque el traslado ya se concretó, la familia continúa atravesando este duelo con dificultades económicas. Quienes deseen brindar apoyo o información adicional pueden comunicarse con Blanca Estela, tía de la madre de Mariana, al número 8661018869.
Entre globos, flores suaves y un osito que parecía abrazarla una vez más, Mariana fue despedida con amor y dolor profundo. Su cuerpecito descansó rodeado de los colores que ella amaba, mientras su familia, quebrada pero agradecida por cada instante vivido, la miraba partir con lágrimas y esperanza.
Aunque su vida fue corta, Mariana fue luz, fue lucha, fue amor puro. Hoy, su ausencia duele, pero su recuerdo permanece eterno, como un susurro que habita en los corazones de quienes la amaron. Mariana Gómez García, descanse en paz.

