Renueva Unión Ganadera de Castaños mesa directiva 

El nuevo Consejo Directivo, encabezado por Marco Antonio Rodríguez Galaz, fue electo conforme a los estatutos y tomó una decisión que incomodó a viejos actores: no permitir la participación de ganaderos suspendidos o dados de baja. Esta decisión detonó una reacción orquestada desde el exterior.

Quiénes quedaron fuera y por qué

Contrario al discurso de “exclusión arbitraria” que algunos han intentado promover, la realidad es que varios de los inconformes no cumplían con los requisitos mínimos para participar en la asamblea, principalmente por falta de pago de cuotas gremiales y sanciones previas.

Entre los señalados se encuentra Ernesto Villarreal de Nigris, quien fue suspendido tras falsificar la firma de un ganadero y extraer ganado de un rancho, engañando a la encargada de la elaboración de guías dentro de la propia asociación de Castaños. 

Enrique García, dueño del rancho Santa Elena, es otro de los inconformes. Fue expulsado de la Unión Ganadera Regional de Coahuila por robar documentos internos, como listas de proveedores, clientes y precios de compra y venta. Esta información sensible ponía en riesgo tanto a la organización regional como a la cooperativa ganadera de Castaños.  

La planilla de la Unión Ganadera de Castaños encabezada por Marco Antonio Rodríguez Galaz al momento de rendir protesta como mesa directiva electa de la asociación.

Además, García no pagó sus aportaciones gremiales, una obligación básica para mantener sus derechos como socio activo, según los estatutos.

Durante la asamblea, se respetó el derecho de defensa de varios señalados, incluyendo a Juan Ernesto Villarreal, quien tiene antecedentes públicos por haber sido detenido con más de 200 mil dólares en efectivo.  

El nuevo Consejo busca continuar con la labor del presidente saliente y mejorar en lo posible. Con Marco Antonio Rodríguez Galaz al mando, no se duda que la Asociación Ganadera Local de Castaños continuará creciendo.  Lejos de una división espontánea, lo ocurrido representa el choque entre un nuevo intento de saneamiento interno y viejos intereses que se resisten a perder privilegios.

Sin embargo, el Consejo fue claro: quienes no cumplan con las obligaciones gremiales serán dados de baja automáticamente, como se acordó en la asamblea de 2019.  Esto significa que los socios que no paguen a tiempo pierden sus derechos, pero pueden solicitar su reingreso si presentan toda su documentación desde cero.

Inconformes nombraron otra mesa directiva

La asamblea oficial se llevó a cabo dentro de las instalaciones con los socios legalmente acreditados. Afuera, un grupo de exintegrantes hizo una reunión paralela sin validez estatutaria, intentando simular que representaban a los socios. 

La presencia de elementos de la Policía Estatal se debió únicamente a la necesidad de evitar confrontaciones, considerando los antecedentes de altercados provocados por los grupos inconformes.

Medios, presión y discurso de victimización

Integrantes del nuevo Consejo acusan a Enrique García de manipular a los ganaderos excluidos, convocando a medios de comunicación para distorsionar los hechos, presentarse como “víctimas” y ocultar las verdaderas razones de su exclusión.  

Se informó que la asamblea no fue cerrada por capricho, sino para proteger a la asociación, y que “por primera vez en años se decidió frenar el regreso de prácticas dañinas” para el gremio.

Un nuevo rumbo para la Ganadera de Castaños

El nuevo Consejo busca continuar con la labor del presidente saliente y mejorar en lo posible.  Con Marco Antonio Rodríguez Galaz al mando, no se duda que la Asociación Ganadera Local de Castaños continuará creciendo.  Lejos de una división espontánea, lo ocurrido representa el choque entre un nuevo intento de saneamiento interno y viejos intereses que se resisten a perder privilegios.

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