La pequeña Margarita Ruby, de tan solo un año y dos meses, quien fue trasladada recientemente al hospital especializado Shriners Children’s Northern California, en Sacramento, se encuentra en un proceso delicado de recuperación tras haber sido sometida a su primera cirugía de injertos de piel.
Publicidad NRT
Su madre, Mónica Romero, explicó en entrevista telefónica que la menor fue intervenida con un procedimiento de injerto que abarcó el 65% de su cuerpo, una cifra significativa que habla de la gravedad de las quemaduras sufridas.
“Fue en los bracitos, pierna izquierda, y otras zonas del cuerpo… le tomaron piel de la parte baja de sus piernas para hacer los injertos. También recibió injertos en los deditos de la mano”, relató.
Aunque Margarita se mantiene estable, los médicos han señalado que los próximos seis días serán clave para determinar si su cuerpo acepta adecuadamente los injertos colocados. Durante este periodo no se brindará un diagnóstico definitivo.“No duerme por completo, pasa la noche inquieta… tiene todo grapado, y está vendada completamente. Solo duerme durante el día”, compartió su madre con voz entrecortada.
Las zonas más delicadas continúan siendo el cuello y el rostro, donde, por ahora, no fue necesario injertar piel. Sin embargo, si no hay mejoría natural, los médicos contemplan nuevas intervenciones, incluso con extracción de injertos del área craneal, algo que esperan evitar.
Siguen pagando deudas por atención en México
Pese al traslado a California, la familia aún enfrenta adeudos derivados de la atención médica inicial en el Hospital San José, donde la menor estuvo internada antes de ser enviada al hospital especializado.
“Nos prestaron 20 mil pesos para completar la cuenta, pero todavía estamos viendo cómo terminar de pagar. Nos están apoyando, pero sigue pendiente esa parte”, dijo la madre, mientras gestionaba el pago desde un banco.
Además, la familia continúa realizando esfuerzos para reunir fondos a través de rifas y donaciones. Quienes deseen apoyar pueden solicitar más información o boletos de la rifa directamente con la madre.
Un llamado a la solidaridad que no se apaga
La historia de Margarita ha movilizado a la sociedad monclovense desde el primer momento. Ahora, en esta nueva etapa de su recuperación, su madre hace un llamado para no soltarlas de la mano: cada día cuenta, cada oración y cada peso donado sigue marcando la diferencia.
Quienes deseen colaborar con la familia pueden comunicarse directamente con la madre al 844 833 2041, o realizar aportaciones al número de cuenta 4152 3145 4376 9460 a nombre de Juan José Romero Hernández, abuelo materno de la menor.

